Cuando Juan Carlos Osorio llegó a México, dijo abiertamente que tenía como sueño “ir a una Copa del Mundo..." y ya lo cumplió... o por lo menos, dice el colombiano, “vamos a la mitad del sueño, ahora hay que jugarlo”.

La gente que por más de tres horas esperó la llegada de la Selección Nacional Mexicana, no aguantó más y dio portazo en el hotel de concentración, con la idea de estar cerca de los futbolistas.