Como todos los años desde hace más de 30, la maestra Susana Aboites Pérez, la maestra Susanita como la conocen, abre las puertas de su casa los Viernes de Dolores para ofrecer agua a la gente que pasa por su calle, en el centro de la ciudad de Querétaro.

Dice que la tradición comenzó hace más de 30 años cuando le ayudaba a la tía de su esposo, Luis Hernández, la señorita Ernestina Hernández, hermana del papá de su esposo.

“Entonces yo me le fui pegando para ayudarle que a la siembra de los triguitos, que al picado del papel y de ahí fui aprendiendo”, dice.

FOTO. DOMINGO VALDEZ
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Ella y su esposo explican que el trigo lo siembran ellos mismos. Dos semanas antes del Viernes de Dolores compran el trigo, lo remojan en agua caliente y ya que se remoja y se extiende durante dos días. Luego se pone en maceta, dónde se ponen en un cuarto oscuro, para que quede amarillo.

La tradición marca que la gente cuando llega a pedir agua tiene que preguntar: ¿Aquí ya lloró la virgen? Posteriormente reciben su vaso de agua de limón con chía o de horchata según sea el gusto.

Susanita comenta que en años anteriores, por tener una escuela y el Tecnológico de Querétaro como vecinos, daba agua hasta las 10 de la noche. Dando agua a 400 personas.

Altares de Dolores

En años anteriores en el antiguo Palacio Municipal se montaba una exposición de altares de Dolores en la cual participan los barrios de la capital queretana. Este año ese evento no se llevó a cabo, al menos en ese recinto frente al Jardín Guerrero.

En Plaza de Armas se montó un Altar de Dolores, como todos los años.

También atrás del mercado Hidalgo, sobre la calle Leona Vicario, se montó un Altar, donde se regala agua de limón con chia y de horchata, que simbolizan las lágrimas de la virgen María.

FOTO. DOMINGO VALDEZ
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En el Altar de Dolores se encuentran diferentes materiales que representan algo en especial.

La madre doliente vestida de morado y negro simboliza el duelo de la pasión y muerte de su hijo.

El manto simboliza la protección desde la antigüedad; el trigo germinado es la simiente purificada por La redención; la naranja agria con banderitas de hoja de oro representan el amargo dolor de María que se ve Coronado por el oro, siendo este metal incorruptible; las esferas blancas son lágrimas de la madre de Cristo; las azucenas representan la pureza de la virgen; las uvas simbolizan el vino eucarístico y por lo tanto la sangre de Cristo; las espigas de trigo representan el pan de la eucaristía.

FOTO. DOMINGO VALDEZ
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Asimismo, un pájaro significa desde la antigüedad pagana el alma del hombre que lo abandona al morir, lenguaje que se conserva en la simbología judía cristiana; la flor roja representa la sangre de los mártires; los helechos simbolizan la exuberancia de la salvación a través de La redención, y la palma representa el martirio.

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