De no creerse. El pozo de agua potable ubicado en la pequeña comunidad de Santa Rosa de Lima, en el municipio de Colón, surte ¡a nueve poblaciones! entre ellas al pueblo mágico de Bernal.

Con una capacidad de ocho pulgadas de agua, mantiene el servicio a las siguientes poblaciones: Santa Rosa de Lima, Santa Rosa Finca, Los Benitos, Los Sánchez, Palo Seco, Piedras Negras, San Antonio de la Cal, San José del Jaguey y Bernal. Esta última comunidad se encuentra en un franco desarrollo turístico y por ende económico. De seguir en las mismas condiciones, el servicio de agua potable sobrexplotará el manto acuífero para repartirlo en la manera antes señalada. El futuro no es nada promisorio (muchos pueblos, un solo pozo).

Recuerdo muy bien una de las pocas veces (dos en seis años) que intercambié algunas palabras con el ex gobernador Francisco Garrido, cuando “cacareaba” el huevo del acuaférico de la ciudad de Santiago de Querétaro y que traería desde la Sierra Gorda mucha agua a la capital del estado.

En una ocasión se me ocurrió preguntar si la línea pasaría cerca de Bernal. Me contestó que sí y me aseguró que sería una de las poblaciones a las que se le daría agua. Pero ya sabemos cómo son algunos políticos: dicen una cosa y hacen otra muy distinta. Ni una gota de agua para Bernal ni para Cadereyta u otras poblaciones donde pasa este torrente de agua.

Los gobiernos, en general, se preocupan más por las grandes urbes que por las pequeñas, las razones son del tamaño de las ciudades. En nuestro estado, San Juan del Río, Corregidora y Querétaro capital son las ciudades a las que todo mundo quiere venir a vivir, gracias a la difusión de que somos el estado ideal, de máxima seguridad, etcétera.

Todos quieren vivir en nuestra entidad, quieren poner empresas, colocarse en algún empleo, lo que ha generado una elevada emigración que ha provocado que la calidad de vida de los capitalinos queretanos disminuya (qué bueno que me vine a mi terruño, a Bernal, donde no se tiene que liar con tanto tráfico vehicular ni con las colas en las ventanillas de bancos que hacen perder mucho el tiempo y la paciencia. Todo el mundo anda a las carreras, de prisa y hasta de mal humor).

No obstante lo anterior, seguimos teniendo una bella ciudad capital con reconocimiento internacional y con sitios para disfrutar por las tardes y noches, como sus calles céntricas, restaurantes, teatros por todos lados, buenos bares y, sí, tranquilidad y seguridad que se han perdido en casi todo el territorio nacional.

Pero… ¿desde cuándo no visitan la delegación Felipe Carrillo Puerto? Este martes tuve la necesidad de ir a una almacén por un mueble ubicado en la calle de Libertad y me encontré con una comunidad llena de grafitti, basura, muchas de sus calles sin señalización, bueno, ni algunos de los moradores saben dónde se ubica la oficina de correos.

¿Qué hicieron las autoridades municipales azules durante sus 15 años en el gobierno del municipio de Querétaro? El casco histórico de la capital muy pintadito, limpio, muchos policías resguardando el orden, iluminado todo el centro, pero ¿y la periferia y zonas conurbadas, sus comunidades y delegaciones?

Qué vergüenza de autoridades. Eso sí, se pagaron unos sueldazos que con un solo mes de nómina de algún regidor o secretario municipal comerían veinte familias de verdaderos y respetables asalariados.

Roberto Loyola Vera, el nuevo presidente municipal y al que algunos le apuestan para candidato “de unidad” del PRI en el 2015 para gobernador, está obligado a trabajar intensamente por rescatar la identidad de esta importante delegación de Carrillo Puerto, y con su amplia cultura y experiencia política puede aplicar la “guerra de los vidrios rotos” ¿Sabrá de lo hablamos? Si no, que pregunte.

Para algunos interesados, dicen que casi es un hecho que el ex alcalde de Querétaro, Jesús Rodríguez se integrará al gabinete de Peña Nieto. Que es cuestión de día ¿Habrá alguna lectura futurista? Se los dije a los adelantados.

Escritor

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