En medio de crecientes señalamientos a morenistas por corrupción, narco política y huachicol -incluidos algunos de sus hijos, entre otros familiares-, y luego de que The New York Times diera a conocer que agencias norteamericanas analizan información referida a “Andy” y sus presuntos vínculos con crimen organizado y contrabando de combustible; reapareció el Demagogo de Macuspana -en “La Chingada” (Palenque)-, para anunciar un nuevo libro titulado “Pueblo” que, dijo, escribió. Por cierto, dedicado a Claudia Sheinbaum, de quien afirmó: “Ha resultado extraordinaria, la mejor presidenta del mundo” (sic), lo cual, evidentemente, es falso. Así es, el Jefe Máximo de la transformación de cuarta y su oligarquía, ofrece una nueva dosis de populismo autoritario y antidemocrático que, además de hacerlo merecedor de burlas, lo exhibe como intolerante, contradictorio y farsante.

El creador y único propietario de “Abrazos, No balazos” (con más de 200,000 homicidios dolosos durante su sexenio, el de más muertes violentas en la historia reciente -sin considerar los 300 mil decesos de la pandemia por su pésima gestión, como informó la Comisión Independiente de Estudios sobre la Respuesta al Covid-19 -; además de favorecer la consolidación de cárteles de la droga, como documentó el Financial Times); sí, el mismo, sigue intentando “lecciones” con Leyenda Negra para tratar de justificar su lamentable “legado”.

Este reconocido demagogo, a través de un largo video, continuó victimizándose, sumó autoalabanzas y confirmó resentimientos, mientras se revolcaba en sus falsedades.

Criticó a medios de comunicación y redes sociales, además de periodistas. Al respecto, Carmen Aristegui, le contestó: “cuide sus palabras, López Obrador(...) Y si quiere usted hablar de fascismo o neofascismo, pues habríamos de diseccionar lo que representó su gobierno y lo que ha continuado en el actual. Y si quiere hablar, AMLO, de neofascismo, pues yo digo que se vea en el espejo”.

El tabasqueño aseguró que “como se acabó la corrupción, digan lo que digan, se acabó la corrupción, hay todavía porque es un proceso y además estaba muy arraigado (…) y los lujos en el gobierno, aviones, helicópteros…”.

Basta ver a morenistas – de su gobierno y el actual- con camionetas “mahuchonas”-como nuevos ricos que se pitorrean de la “austeridad republicana”-; y, de transas, lujos y excesos, seguramente Andy y sus cuates/socios –entre ellos Jorge Amílcar Olán, ubicado recientemente en Suiza- son buen ejemplo de ello.

Con su charlatanería acostumbrada, ofreció este taco de lengua: “No hay que tenerle mucho apego ni al poder ni al dinero”.

¡Con los niños no!, como popularizó Beatriz Müller. En julio pasado, el gobernador de Tabasco, Javier May, en lugar de entregar material deportivo, premió con el libro “Grandeza”, del demagogo, a un equipo infantil de fútbol que ganó un torneo en Nacajuca. ¿Por qué castigarlos con mentiras y delirios?

Este cínico encubridor no habló de la gran corrupción, ineficiencia e impunidad de su administración, ni la de su heredera.

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