Hay algo que no termina de cuadrar en la repentina eficacia del gobierno mexicano para detener a personajes peligrosísimos que durante años parecían intocables. Sin regatear las capturas recientes del Tanque y el Capitán Sol, ¿no será que Claudia Sheinbaum y Andrés Manuel López Obrador tienen una preocupación mucho mayor que la delincuencia organizada? ¿Que lo que verdaderamente les aterra no es que los criminales sigan libres, sino que terminen presos en Estados Unidos y comiencen a cantar?

Sigamos la línea de tiempo, en menos de una semana fueron capturados dos personajes particularmente interesantes. Primero, Miguel Ángel Solano Ruiz, el famoso Capitán Sol, pieza fundamental de la red de huachicol fiscal que involucra a altos mandos de la Marina. Después, Iván Cazarín Molina, alias El Tanque, operador de alto rango del Cártel Jalisco Nueva Generación. Ambos podrían tener mucho que contar sobre personajes como Amílcar Olán o el propio Andy.

El Capitán Sol es señalado como uno de los grandes operadores de la estructura que permitió introducir ilegalmente millones de litros de combustible al país. Su nombre aparece ligado a los hermanos Farías Laguna, sobrinos políticos del exsecretario de Marina de López Obrador, Rafael Ojeda Durán.

En testimonios relacionados con esta trama aparecen referencias constantes a Andy López Beltrán. Una mención que no constituye una prueba de responsabilidad penal, pero que vuelve indispensable investigar hasta dónde llegaban las complicidades.

La segunda captura es quizá todavía más explosiva. Iván Cazarín, El Tanque, no era cualquier delincuente. Washington lo tenía identificado desde 2024 como integrante relevante de las redes criminales vinculadas al CJNG y al robo de combustibles.

¿Y quién presumía conocerlo? Luis Alberto Olán, hermano de Jorge Amílcar Olán, el empresario que pasó de los negocios modestos en Tabasco a convertirse en uno de los personajes más controvertidos del entramado empresarial cercano a los hijos de López Obrador.

En grabaciones difundidas por Latinus, los hermanos Olán hablan de contactos con integrantes de la delincuencia organizada. Luis Alberto presume su cercanía con El Tanque.

Ambos fueron detenidos días después de que Tv Azteca revelara el escondite de Amílcar Olán.

@LuisCardenasMX

Google News