El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE) define la reparación como “desagravio, satisfacción completa de una ofensa, daño o injuria”, a raíz de una afectación a la esfera jurídica de una persona sin que exista una causa justa para hacerlo.

Actualmente, la impartición de justicia con perspectiva de género permea en las resoluciones que se emiten, incluyendo aquellos daños que son perpetrados con una causa o motivo prioritario, que es la violencia de género, que es por sí misma discriminatoria, tiene la intención de perpetuar el rechazo, sesgo, rechazo en un grupo históricamente segregado. Al respecto la Corte señala que, cuando se realiza un acto de violencia de género, una disculpa no es suficiente.

¿Cuál es el objetivo de la disculpa pública? “…constituye una medida de satisfacción cuyo objeto es reintegrar la dignidad de la víctima, prevenir la repetición de futuras violaciones y transformar patrones culturales discriminatorios. Debe cumplir con los estándares mínimos de reconocimiento estatal, identificación de la víctima, aceptación de los hechos y violaciones, realización en ceremonia pública…”

Pero ¿por qué se exigen todas estas características y condiciones?, porque se busca resarcir y reparar la estima propia, la imagen pública, etc. “La disculpa pública es reconocida como una medida de satisfacción conforme a la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, cuyo objetivo es reintegrar la dignidad de las víctimas, transmitir un mensaje de reprobación oficial hacia las violaciones cometidas y prevenir su repetición.”

La disculpa pública tiene tres objetivos principales: 1. Reestablecer la dignidad de la víctima: Busca devolverle su valor humano, autoestima y reconciliación con la sociedad. 2. Transformar patrones culturales: Contribuye a erradicar conductas discriminatorias y violentas en las instituciones y en la sociedad en general y 3. Reconocimiento explícito del daño: Humaniza la experiencia de la víctima y brinda un reconocimiento oficial de las afectaciones sufridas.

La finalidad de la disculpa es poder resarcir, como se ha indicado. “Esta medida tiene como finalidad central reestablecer el valor humano, la dignidad y la autoestima de quien sufrió abusos, promoviendo su reconciliación con la sociedad... Asimismo, marca un punto de inflexión en el respeto a la imagen y reputación de la víctima, humanizando su experiencia y brindando un reconocimiento explícito de las afectaciones sufridas.” (Tribunal Colegiado de Circuito. 2025) Un simple usted disculpe, no es suficiente.

La perspectiva de género implica considerar las desigualdades estructurales que afectan a las mujeres y otros grupos vulnerables, y garantizar que las decisiones judiciales contribuyan a eliminar esas desigualdades. La disculpa pública no solo beneficia a la víctima, sino que también tiene un impacto en la sociedad.

Construir un sistema legal que sea verdaderamente inclusivo y respetuoso de los derechos humanos. La perspectiva de género y el reconocimiento de las afectaciones sufridas por las víctimas son herramientas clave para lograr este objetivo.

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dra.lopez13@gmail.com

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