Su padre fue fundador del Partido Acción Nacional e ideólogo que le dio vida y sustento entre otros muchos jóvenes y pensadores de esa primera mitad del siglo pasado al Partido Acción Nacional. De quien me refiero, lo recuerdo por su presencia juvenil y en representación del Comité Ejecutivo Nacional del PAN en el año de 1985, en una asamblea donde los panistas definíamos a quienes serían nuestros candidatos en una asamblea que desarrollábamos en un auditorio que era de los denominados “de las cámaras”, ubicado en el lado sur de lo que es el Puente que une al Mercado Ex Obed o con la Colonia Cimatario, donde su presencia a pesar de su juventud era seria y austera.

Posteriormente en un par de ocasiones coincidimos en algunas tareas partidistas en la sede del Partido Acción Nacional ubicada en la calle de Ángel Urraza, en su carácter de Secretario del CEN que encabezaba don Carlos Castillo Peraza, a quien le sucedería al frente de la presidencia nacional en una contienda que ganó con 159 votos en contra de los 107 votos que había obtenido quien venía de ser el primer gobernador panista: Ernesto Ruffo Apel.

En su toma de protesta el nuevo presidente nacional manifestaba que el PAN tenía la capacidad para derrotar al régimen autoritario. Ya en las elecciones de hace treinta años, como presidente del PAN, acudió a actos de campaña en apoyo de nuestros candidatos en 1997, como era nuestro candidato a gobernador Nacho Loyola y a presidente por la capital Paco Garrido, para hacer acto de presencia en lo que fue el cierre de campaña en el Auditorio Josefa Ortiz de Domínguez y donde anticipaba el triunfo de los panistas a nivel estatal, ya que las encuestas así lo señalaban y la percepción ciudadana así lo ratificaba, lo que resultó así al ganar por primera vez la gubernatura en Querétaro ante el mejor candidato que el PRI tuvo en ese momento y que era Fernando Ortiz Arana.

Posteriormente ya en el año 2000 volví a coincidir con él en la reunión preparatoria que tuvimos los 207 diputados electos del PAN y que asumiríamos el encargo en septiembre de ese año, en la que fue nombrado Coordinador del Grupo Parlamentario del PAN en la Cámara de Diputados Federal y acompañar al primer gobierno de transición de Mexico a cuyo frente quedaba el panista Vicente Fox Quezada.

Al ser parte integrante de ese grupo parlamentario me pude percatar cuál era el “genio” para organizar el trabajo del principal grupo parlamentario perteneciente al mismo partido del que había emanado el presidente, y recuerdo ese gran discurso que pronunció en la tribuna más alta de la nación para posicionar nuestro oposición para que el Subcomandante Marcos fuera recibido en la máxima tribuna del país. Decía “…aquí, en el Congreso, ni Fox ni Marcos son los que mandan, los que decidimos somos los diputados”.

Por ello hice recuerdo de esos momentos, al instante en que escuchaba el discurso de Felipe Calderón Hinojosa que pronunció en la ciudad de Chihuahua durante el acto de solidaridad y defensa que hicimos de la gobernadora Maru Campos, ante el acoso, amenaza y agresión que está recibiendo del gobierno federal y sus aliados.

Ahí puso de relieve que perseguir a los adversarios políticos mediante el poder del estado, pone en riesgo la libertad de los ciudadanos, lo que refleja un estado autoritario. Sin lugar a dudas es la hora de los ciudadanos, y la principal alianza que rumbo al 27 quien quiera ganar esas elecciones, su principal alianza tiene que ser con los ciudadanos.

Google News