Estamos pasando de lo que fue denominada en 1990 por Mario Vargas Llosa como“La Dictadura Perfecta” soportada en lo que se dió en llamar la “Familia Revolucionaria” nacida en tierras queretanas bajo el auspicio de Plutarco Elías Calles el 3 de marzo de 1929, a una “Dictadura Descarada” aún en construcción.

Hubo un tránsito esperanzador cuando la “Alianza para el Cambio”formada por el Partido Acción Nacional PAN y el Partido Verde Ecologista de México PVEM ganaron la Presidencia de la República en el año 2000 con Vicente Fox Quezada y desde luego pasando por la pérdida de la mayoría del Partido Revoluciinario Institucional PRI en la Cámara de Dioutados el 6 de Julio de 1997 y que permitió hacer realmente hacer realidad aún por breve tiempo la real separación de poderes, el fortalecimiento de federalismo y la autonomía municipal, que prácticamente era letra muerta a pesar de estar así estatuída en la Constitución y sus leyes secundarias.

Tan es así que se dio la real separación de poderes que él mismo presidente Vicente Fox Quezada llegó a expresar que “…el Ejecutivo Propone y el Legislativo Dispone”, lo que en los hechos fue una realidad e incluso como muestra tenemos el rechazo que el Congreso hizo a la presencia del Subcomandante Marcos en la máxima tribuna y que desde el ejecutivo así se vislumbraba. Por lo que respecta al Poder Judicial comenzaron a operar las figuras aprobadas en las reformas constitucionales de 1994 de “Acción de Inconstitucionalidad” y las “Controversias Constitucionales” para equilibrar los actos y acciones ejercidos tanto por el Poder Ejevutivo como los Poderes Legislativos, tanto a nivel federal como estatal,

Así es como a fines del siglo pasado y principios de este, comenzamos a transitar por lo que se podría decir la normalidad democrática después de la “Dictadura Perfecta” pasando por el sexenio en donde el Poder Ejecutivo estaba encabezado por Felipe Calderón y el que encabezó de 2012 a 2018 Enrique Peña Nieto en donde por cierto se aprobaron diversos reformas constitucionales en pro de las libertades y la democracia enmarcadas en lo que se le denominó como “Pacto por Mexico” y donde quedaron aprobados gran parte de las propuestas que el Partido Acción Nacional PAN había propuesta en su presencia legislativa que data desde 1946.

Sin embargo en el 2018 se hace del poder el Partido Movimiento de Regeneración Nacional MORENA, ayudado por sus aliados Partido Verde Ecologista de México PVEM y el Partido de Trabajo conformando la alianza denominada “Juntos Haremos Historia”, encabezada por Andrés Manuel López Obrador en el ejecutivo y del legislativo se hicieron de 307 Diptados con lo que obtenían la mayoría absoluta y en Cámara de Senadotes 70 correligionarios pero que no les daban la mayoría calificada y que además con la salvedad que la oposición podría lograr el mínimo de legisladores para interponer “Controversia Constituciinal”, sabedores que la Corte estudiaría sin la injerencia o instrucción del otro poder resolver la inconstitucional o constitucional del acto impugnado.

Con sus mayorías simples en ambas cámaras, la denominada “Cuarta Transrormacion” pudo sacar adelante algunas reformas, pero estas podían ser combatidas por medio de la Controversia Constituciinal, aún cuando el Ejevutivo inició a hacerse cargo del quehacer legislativo porque lo que aprobaban en Cámara de Diputados o Cámara de Senadores no tenían cambios ni un punto ni una coma de las propuestas del Ejevutivo y ahora desgraciadamente ante las mayorías construidas de manera tendenciosa y mañosas, han logrado cambiar diversas leyes y proponer nuevas, que sin lugar redundan en perjuicio de la soberanía y libertades, por lo que no tengo duda alguna en denominarle como la “Dictadura Descarada” al hacerse del control total de ambas cámaras, convirtiéndolas en mera oficialía de partes, así como llegan las propuestas así se aprueban.

Para hacerse del otro poder que es el Judicial, el gobierno encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaun, lo destruyó y se hizo de él, desde los ministros “electos” a modo y que al igual que el legislativo hacen lo que les mandata el ejecutivo.

Lo grave ahora lo tenemos, cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación pretende invadir la soberanía estatal y ordenando legislar va imposición a las Cámaras de Diputados locales y “legislen” en los términos que ese poder federal lo instruya, so pena de sanciones que van desde las económicas, destituciones e inhabilitaciones y hasta de arresto, sojuzgando las libertades de los legisladores para discutir y votar como mejor convenga al pueblo que representan en este poliedro que es México

El caso más reciente es el que sucede en Puebla, donde “obliga a legislar el reconocimiento de la identidad de género de niños, niñas y adolescentes trans” y de no hacerlo en un plazo perentorio tendrán sanciones como las ya señaladas.

Ante esta situación, es claro que estamos en la transformación de la “Dictadora Perfecta” a la “Dictadura Descara”, porque la primera por lo menos disimulaba pero ahora ni rubor político les da, lo que es un riesgo para las libertades y la democracia.

Google News