Hace exactamente 8 días se llevó a cabo el registro de aspirantes para contender por la titularidad de la coordinación estatal de la transformación, cargo que eventualmente va a convertirse en la flamante candidatura a gobernador para las elecciones de 2027. Diferentes perfiles fueron los que acudieron a las instalaciones del World Trade Center en la Ciudad de México para realizar el trámite obligatorio para ser considerado al interior de la encuesta morenista, nombres como el de Astrid Ortega, Laura Polo, Gilberto Herrera y Ángel Balderas llaman la atención y dejan claro que la militancia será protagonista en esta primera etapa de designación y ponen sobre la mesa su destacada trayectoria al interior de la izquierda queretana. Por otro lado están Ricardo Astudillo, Luis Humberto, Santiago y Beatriz Robles quienes han ostentado cargos al interior de la 4t desde 2018 con una postura menos radical que los mencionados anteriormente, por último están personajes como José María Tapia, quién fue un sismo en el periodo electoral pasado, logrando la candidatura a la capital en poco tiempo, primero por el Partido Verde y posteriormente por Morena, fuera de ello no tiene una participación activa en la vida orgánica del partido, el resto de los aspirantes no tengo el gusto de conocer su trayectoria, salvo uno que si la memoria no me falla participó activamente al interior del Partido Acción Nacional hasta no hace mucho tiempo.
Con estos hombres y mujeres, Morena inicia el camino para sacar al “buey de la barranca” o en otras palabras terminar con la permanencia del PAN en la Casa de la Corregidora, lo cual no es tarea fácil y dejen les comparto el porqué de la complejidad de la misma. En primer lugar los blanquiazules gobiernan la gran mayoría de los municipios, incluyendo los naranjas, sin dejar de lado que dominan los programas estatales y que tienen una maestría cuando de fraudes electorales se trata, para marrullerías se pinta solo el panismo queretano, se sabe de su frialdad al momento de manipular procesos electorales ya sea de manera tradicional con el clásico “carrusel” o a través de nuevas tecnologías y si a esta destreza fraudulenta le agregamos la casi segura alianza con el PRI, estaremos nuevamente viendo como los dos grandes padecimientos crónicos de la democracia nacional se vuelven a juntar para asegurar un espacio que garantice unos años más de vivir a costa del erario.
En segunda lugar es lograr la tan mencionada “Unidad”, la cual no se sostiene de “fotitos” o declaraciones “buena ondita” entre aspirantes, debe ser respaldada por trabajo real y palpable en el territorio queretano, la popularidad en redes sociales de poco sirve al momento de la designación, por ello es que aplaudo el ver nombres que decidieron apostarle a la “chamba diaria” en lugar de andar gastando en encuestas o planes publicitarios en medios de comunicación que para colmo juegan siempre de lado del oficialismo. Pero bueno, la unidad debe ser algo más que palabrería pública, tiene que ser el cierre de filas con el proyecto alternativo morenista que lleva décadas en construcción, debe ser con las causas de la población con mayor nivel de marginación y abandono y con los sectores que en un desempeño óptimo son capaces de transformar la vida de un estado por completo como es el sector salud o el sector educativo.
Espero que en las asambleas que todas y todos los perfiles inscritos estarán realizando se toquen temas de trascendencia como el cartel inmobiliario o el cartel del agua, no precisamente queremos saber qué van hacer, sino que han hecho, porque transformar Querétaro no debe ser una labor que inicie con una posible candidatura, sino parte de su agenda de trabajo desde hace años, de no ser así sería oportunismo, no voluntad de cambiar la realidad de centenas de miles de queretanos y queretanas que ya no aguantamos un periodo más de mal gobierno.
Tiempo al tiempo, la designación no será tarea sencilla para el partido a nivel nacional, sin embargo, observó en la actual dirigencia, sensatez y experiencia para tomar la decisión correcta al momento de elegirt a quien tendrá la oportunidad histórica de encabezar el cambio de régimen en un Querétaro saqueado que aún sueña con un gobierno del pueblo.
























