El ejercicio del poder en Querétaro, estado que han dominado y alternado el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Acción Nacional (PAN), tiene el sello de los trucos, las simulaciones y una narrativa mediática que, la mayoría de las ocasiones, no corresponde con las realidades, las expectativas ni la inconformidad de la población.
“El conservadurismo tiende a privilegiar la imagen”, considera Efraín Mendoza Zaragoza, expresidente del Consejo General del Instituto Electoral de Querétaro (IEQ) y profesor investigador de la UAQ.
Desde octubre 2021, pero sobre todo en lo que va del 2026, tanto en Centro Cívico, sede del gobierno municipal de Querétaro, como en la Legislatura del Estado han limitado el acceso a las sesiones PÚBLICAS de Cabildo y Pleno, respectivamente. Contradicción, exceso, torpeza, menosprecio a las mayorías, o una combinación de todas.
La clase política de Querétaro (PAN, PRI, Movimiento Ciudadano y recientemente también actores de Morena) simula democracia o apertura a la participación, pero en los hechos muestra “desprecio” a expresiones ciudadanas y de la sociedad organizada.
Como en el largometraje que protagoniza el actor Edward Norton y que fue traducido como “El gran truco”, servidores públicos, dirigentes partidistas y actores políticos engañan a la población en los hechos con todo tipo de trucos y acciones.
“Piensan”: con ayuda de los medios, convenios de publicidad oficial, fotos de redes o TikToks de escenarios controlados, la población va a creer supuestos “avances” en drenes y prevención de inundaciones, en zonas afectadas por tormentas de 2025 o antes.
Realidad: lluvia del sábado 11 de abril en la capital ‘desnudó’, again, al gobierno municipal de Querétaro y la falta de infraestructura pluvial en Peñuelas, Centro Histórico y periferias.
Los hechos, los discursos, las narrativas y las alianzas políticas indican que tanto en Centro Cívico como en Palacio de Gobierno, tratan de “controlar” los escenarios para aparentar que no existe inconformidad ni reclamos de la población, contra el PAN, el gobernador Kuri González, el alcalde Macías Olvera y otros servidores públicos.
En ese afán, caen en declaraciones que ofenden la mínima inteligencia o sentido común. Las audiencias diversas, heterogéneas y con ganas de empoderarse, resisten frente a los intentos de normalizar acciones antidemocracia.
La sociedad tiene “formas muy imaginativas” para hacerse escuchar, con múltiples expresiones populares, destaca Efraín Mendoza.
Sumado a lo anterior, “los tiempos ya no están para” confiar en convenios de publicidad oficial con medios, o “pensar” —es un decir— que “en reciprocidad habrá buen trato” en la publicación de la información oficial o en “ocultar” temas o problemáticas que incomodan.
La denuncia por “fraude” cada vez se menciona con frecuencia en conversaciones de la población queretana: malestar por escasez de agua y abusos de desarrollos inmobiliarios, descuentos en nómina o robo $ contra trabajadores de distintos sectores… o engaño de políticos que en campaña se comprometieron a resolver problemáticas, pero en los hechos viajan a territorios donde no fueron electos.
Cualquier parecido con lo ocurrido la mañana del sábado 11 de abril en lugares la Sierra Gorda, con videos de TikTok o redes sociodigitales, no es coincidencia. El Instituto Electoral del Estado de Querétaro (IEEQ) debería tomar cartas en el asunto.
Cuenta oficial de Mauricio Kuri evade responder petición de diálogo ciudadano
Con música de José Alfredo Jiménez y un reel creativo publicado en la plataforma Instagram, cinco colectivos recordaron la solicitud al gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri (PAN), de un diálogo ciudadano para abordar problemáticas como la movilidad.
La cuenta oficial del gobernador ha sido etiquetada 22 veces, para recordarle la invitación a dialogar, misma cantidad que han evadido u omitido respuesta a la petición.
Profesor de la UAQ y periodista
























