La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) no es un sindicato, es una corriente al interior del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Como los nombres son muy similares, mucha gente confunde a ambos entes.

La CNTE es una corriente muy, pero muy minoritaria del magisterio nacional, por lo que es un grave error asociar a la CNTE con “las y los maestros” de México. El SNTE cuenta con 2.5 millones de agremiados, es el sindicato más grande de América Latina, de los cuales un millón 600 mil son trabajadoras y trabajadores en activo. Las y los maestros que hicieron paro este 2026 llegaron apenas a 88 mil (en 2025 fueron 82 mil), lo que representa apenas el 5.5 por ciento de las y los trabajadores en activo y apenas el 3.5 por ciento de las y los afiliados al SNTE.

A pesar de su muy escasa representación, la CNTE actúa como si detentara la titularidad del contrato colectivo de trabajo del SNTE, lo que es falso.

Pues bien, la CNTE amenazó de manera explícita de que “no rodaría el balón” si no se le satisfacían todas sus demandas, en referencia a intentar boicotear el mundial de fútbol. “Curiosamente” sólo lo intentaron la capital, pero no en Guadalajara ni en Monterrey.

Luego de 19 días de plantón en la Ciudad de México y del intento frustrado de llegar al estadio Azteca el día de la inauguración, junto con otros grupos que desataron la violencia y de los cuales la CNTE nunca se deslindó, la CNTE, con ninguna de sus demandas centrales satisfecha y ante el enorme desgaste ante los ojos de la opinión pública, decidió retirar su plantón de la capital y regresar a sus estados de origen (en el plantón no participó el magisterio ni de la capital ni del valle de México) que prácticamente fueron dos o tres, de los 32 estados de la república (Oaxaca, Zacatecas y Guerrero). De los demás estados la presencia en el plantón fue sólo testimonial.

La evidente intención de la CNTE era la de chantajear al gobierno federal, intentando dañar la imagen de México a nivel internacional, para que el gobierno cediera en sus inviables demandas, y la gente lo sabe, como lo dejó muy en claro la encuesta publicada en El Heraldo de México, el 18 de junio, en la que el 82 por ciento de los entrevistados manifestó estar en desacuerdo con las manifestaciones de la CNTE, el 83% en contra del campamento magisterial, el 85% en contra de que la CNTE bloqueara los accesos al estadio Azteca y el 78% consideró que las acciones de la CNTE dañan la imagen de México ante el mundo.

Gran derrota de la CNTE. Sus acciones han desprestigiado al magisterio nacional.

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