¿Qué harías en 80 horas? Pues eso es, en promedio, lo que una persona pierde al año por la congestión vehicular en la zona metropolitana de Querétaro, algo que no sucedería si las vialidades no estuvieran saturadas. Tiempo que se puede pasar en familia o simplemente para descansar.

El Instituto Mexicano para la Competitividad acaba de ponerle cifras a ese problema, con el estudio Costo del Tráfico 2026 estima que la congestión representa 3 mil 389 millones de pesos anuales para nuestra zona metropolitana (la mitad del costo de Paseo 5 de Febrero), probablemente no es una cantidad que salga directamente del presupuesto público ni del bolsillo de cada persona, pero es el valor económico del tiempo que se pierde y; se pierde de manera desigual.

Quienes utilizan transporte público acumulan, en promedio, 106 horas anuales de retraso por tráfico; quienes viajan en vehículo particular, 69. El costo estimado por persona es de 6 mil pesos en el primer caso y de 4 mil en el segundo. ¿No es irónico que hasta el tráfico genera desigualdad?

Durante su comparecencia ante el Congreso, la Agencia de Movilidad informó que el parque de autobuses de QroBus es de mil unidades en agosto de este año; el municipio, por su parte, puso en marcha rutas eléctricas gratuitas en el Centro Histórico y reportó más de 35 mil ascensos en sus primeras semanas, son acciones concretas que merecen reconocerse, tener más unidades es útil, pero lo que realmente importa, es saber cuánto tiempo se redujo la espera. De otra manera, estamos engrosando el parque vehicular en la ciudad y nulificando la movilidad.

Esta semana, en el Congreso, las comisiones unidas discutimos el proyecto de Ley de Movilidad y Seguridad Vial, la votación se aplazó al 30 de octubre para revisar observaciones jurídicas y técnicas. Yo misma presenté observaciones. Una ley de esta importancia debe respetar las competencias de los municipios, ser jurídicamente viable y poder cumplirse; Querétaro acumula años de retraso en la armonización de su legislación con la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial.

No nos corresponde prometer que una ley desaparecerá los embotellamientos porque la movilidad va mucho más allá; la trazabilidad de las calles, los horarios y la calidad del transporte público, la seguridad de quienes caminan y la coordinación entre municipios que comparten viajes todos los días, corresponden a las administraciones.

¿De qué sirve entonces que el encargado del transporte público esté diario en las rutas de los camiones? ¿De qué sirve levantarse a las 5 de la mañana a parchar las calles? Lo verdaderamente importante es entender lo que realmente experimentan las personas: seguridad en su recorrido, puntualidad, conexiones y accesibilidad.

En Querétaro ya no alcanza con sus políticas públicas de mercadotecnia. Como diputada, asumo que nuestra responsabilidad incluye aprobar reglas claras y darles seguimiento, pero a las instituciones estatales y municipales les corresponde traducir recursos, proyectos y anuncios en trayectos mejor calidad de vida.

Es bueno hacer videos trabajando desde las 5 de la mañana, porque gracias a la movilidad, seguro no tendrán tiempo después.

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