El virus: la Ley Bonilla; el antídoto: la SCJN

Ulrich Richter

El pasado 11 de mayo el Pleno de nuestra Suprema Corte de Justicia de la Nación, tuvo a bien resolver las acciones de inconstitucionalidad 112/2019 y sus acumulados 113/2019, 114/2019, 115/2019, 119/2019 y 120/2019 iniciadas por el Partido Movimiento Ciudadano, Partido Acción Nacional, Partido Revolucionario Institucional, Partido de la Revolución Democrática y la Comisión Nacional de Derechos Humanos, en contra de la reforma aprobada por el Congreso de Baja California publicada en octubre de 2019, para ampliar de dos a cinco años el mandato del Gobernador Jaime Bonilla que había sido electo para el periodo 2019-2021.

En efecto, la ley Bonilla se convirtió en un virus contra la democracia pues de manera clara los ciudadanos votaron por un Gobernador por cierto periodo, esto es 2019-2021, en consecuencia dicho ordenamiento nació infectado. Es claro que quisieron apropiarse ilegítimamente del poder que les pertenece a los ciudadanos, ya que pretendía extender el mandato del Gobernador vía una ley y no a través del sufragio de los ciudadanos.

Las elecciones tienen gran importancia en la vida política de cualquier país y son esenciales para toda democracia. Durante los procesos electorales, los ciudadanos se convierten en actores políticos fundamentales. Es por esto que la primera prerrogativa que tenemos los ciudadanos mexicanos consiste en votar en las elecciones populares. Ésta es, sin duda, la forma de participación ciudadana que más conocemos.

Retomando el caso en la SCJN le correspondió ser ponente al Ministro Fernando Franco González Salas. Sin duda uno de sus proyectos más importantes en su gestión, en el cual resuelve que se viola el derecho al voto de los ciudadanos, además considera que conculcan los principios de certeza electoral, seguridad jurídica y no reelección. Dicha propuesta de resolución fue aprobada por el Pleno de los Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Así, los Ministros de la Corte acabaron con este virus que fue combatido por diversos partidos políticos opositores al Gobernador Bonilla. Virus que se podría convertir en una epidemia al poderse replicar en otras legislaciones y, en otros aspectos, con el fin de ocupar algunos políticos el poder que no les pertenece, sino a los ciudadanos. Por último, dicha sentencia enmarca y ratifica la independencia del Poder Judicial de la Federación. Enhorabuena por la SCJN.

Comentarios