México asiste hoy a la primera sesión para renovar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) figurando en la posición más débil de los tres bandos negociadores, sostiene la agencia Stratfor de estudios estratégicos.

“México se encuentra en la posición más débil. México no puede darse el lujo de perder el acceso al mercado estadounidense por su gran dependencia a éste”, dice a EL UNIVERSAL Matthew Bey, experto en el TLCAN de la firma de inteligencia.

“Estados Unidos es el gran elefante blanco en la habitación y (por la dependencia existente) llega con ventaja sobre México”.

Incluso Canadá se encuentra en una posición más confortable para enfrentar la presión que se prevé ejerza la administración del presidente Donald Trump durante las conversaciones.

“Con Canadá el proceso negociador no es tan polarizado como en el caso con México, pero aún más importante es que los canadienses cuentan con un acuerdo de libre comercio que entró en vigor aproximadamente cinco años antes del TLCAN y que garantiza prácticamente el mismo acceso al mercado estadounidense que ofrece el TLCAN. Canadá puede volver a este acuerdo en caso de complicaciones”.

Además del factor económico, México tiene el tiempo en su contra por el calendario electoral.

“Si las negociaciones no concluyen en 2018 y tenemos como presidente a Andrés Manuel López Obrador, las conversaciones arrancarían de cero (…) La línea de combate se redefiniría desde la perspectiva mexicana.

“Pero no importa quién llegue a la presidencia de México, todos tendrá los mismos incentivos económicos para mantener los lazos con EU. Incluso nacionalistas como Andrés Manuel López Obrador no pueden ser demasiado agresivos como para romper los vínculos económicos”, afirma Matthew Bey.

Para el experto, la mejor carta que puede jugar México en estas negociaciones es la de buscar el acercamiento con gobernadores, alcaldes, cámaras de comercio y empresas de la Unión Americana con los que se tienen “sustanciales” relaciones comerciales.

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