Alumnos del CCH Oriente y compañeros de Aideé proporcionaron información que es analizada por la procuraduría local para esclarecer el homicidio de la joven, quien recibió un disparo mientras estaba en clase de matemáticas dentro de un salón.

Aseguran que posiblemente la bala provino del arma de un grupo de presuntos narcomenudistas que operan en las inmediaciones del plantel.

En este sentido, se dio a conocer, con base a estudios periciales de especialistas en balística de la procuraduría, la ojiva que mató a la estudiante fue de un arma calibre 9 milímetros y no una 22, como se pensó en un principio por el tamaño de la herida y el sonido tenue que escucharon los compañeros de clase de Aideé minutos antes que la joven cayera al piso.

Esta primera hipótesis concuerda con las declaraciones de los compañeros de la joven, quien se quejaba de dolor abdominal, por lo que incluso los paramédicos pensaron que era peritonitis, de igual manera, se pensó que se trataba de una bala calibre .22 la que la hirió, por el tamaño de la herida; sin embargo, el estudio de balística arrojó otra información.

El Instituto de Ciencias Forenses (INCIFO) determinó, luego la necropsia, que la causa de la muerte fue por impacto de bala que atravesó el tórax y abdomen, penetrando las dos cavidades y la bala quedaría alojada en esta zona. Con esta información, los peritos de la procuraduría capitalina establecieron como primera hipótesis que posiblemente fue una “bala perdida” y que ésta provino de varios metros de distancia del aula.

Sin embargo, la investigación no es concluyente, pues aún faltan por realizan otros peritajes, así como una reconstrucción de los hechos.

Buscan a supuestos narcomenudistas. Con base a los primeros testimonios, los compañeros de la joven de 18 años detallaron a las autoridades que en las inmediaciones del salón merodeaban por lo menos cuatro estudiantes a quienes identifican como “vendedores de drogas”; los testimonios detallan que “dieron dos vueltas de manera sospechosa”.

Luego, escucharon la detonación y Aideé cayó al piso, para más tarde morir a consecuencia del impacto de una bala calibre 9 milímetros.

Esta versión se refuerza con los primeros peritajes de la procuraduría, la cual demostró que ninguno de los que estaban en el salón disparó, pues salieron negativos en la prueba de rodizonato de sodio.

Ahora, las indagatorias se centran en tratar de identificar a los supuestos narcomenudistas y en determinar si el ataque fue directo contra la joven o se trató de un accidente.

Otra de las líneas de investigación se centra en el profesor de matemáticas, pues a los agentes de la Policía de Investigación (PDI) les llamó la atención que estaba “renuente” al momento de las entrevistas.

También que su declaración no coincidía con la de los 10 alumnos, pues aseguró que “no se dio cuenta” si estaban cuatro estudiantes merodeando el salón.

A la fiscalía que lleva el caso llegaron tres denuncias anónimas en las que alumnos del CCH Oriente señalan al maestro como posible banco del ataque; sin embargo, aunque esta hipótesis no se ha descartado, se indaga más a detalle esta posibilidad.

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