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Testimonios de fe perduran en Soriano

Exvotos revelan agradecimientos de milagros y muestran arraigada devoción

FOTO. ROCÍO G. BENÍTEZ
30/03/2026 |10:19
Rocío G. Benítez
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A un costado de la Basílica de Soriano, en donde se venera a la Virgen de los Dolores, está el Museo de los Milagros, que tiene como fecha de fundación el mes de septiembre de 2006; ahí se conservan los testimonios de los milagros y agradecimientos que los fieles de La Dolorosa han llevado.

Los exvotos son obra de pintores populares que —a través de composiciones coloridas y figuras dramáticas— narran el accidente, enfermedad o el conflicto que enfrentan, y por el cual se encomendaron a la Dolorosa. Estas piezas son un agradecimiento a los favores y la devoción que le tienen a la Santísima Virgen de los Dolores.

Las piezas incluyen el nombre de la persona que recibió el milagro, la fecha y el lugar de origen. Los exvotos también son conocidos como retablos.

En la página del Sistema Nacional de Información Cultural, del Gobierno de México, detalla que los exvotos que se conservan en el Museo de los Milagros de Soriano, “el más antiguo data de 1823, pocos años después de la Independencia”.

A la fecha siguen llegando más exvotos, algunos son pinturas en óleo que destacan por su gran formato, su manufactura y firma del artista. Muy distintos a los exvotos antiguos y populares, que son pinturas rudimentarias y en su narración destacan faltas ortográficas.

Un brazo roto, un dolor en el vientre, un accidente automovilístico, son algunos de los motivos que llevan a los fieles a suplicar un milagro a la Virgen de Soriano.

“En el mes de julio de 1931 se encontraba el señor Anastacio muy grave de los riñones y de todo el cuerpo y sin ningún recobro, entonces él y su esposa invocaron de todo corazón a la Santísima Virgen de los Dolores de Soariano”, se lee en uno de los exvotos.

“Los cientos de pinturas que lograron conservar constituyen un legado de la cultura. En este Museo de los Milagros se conservan y se exhiben estas manifestaciones de la fe, para contemplación y reflexión de todos aquellos que acudan a este santuario”, destaca el texto de la historiadora Guadalupe Zárate, en la entrada de este Museo.

También forman parte del Museo de los Milagros cuadros que han formado con la recolección de los milagritos, pequeñas figuras de metal que representan una pierna, un brazo, un ojo, o el corazón, que se llevan a la iglesia, también como agradecimiento por un milagro concedido.

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