17 / septiembre / 2021 | 05:41 hrs.

Soy Claudia, soy mi propia metamorfosis

La artista comparte su historia de vida y arte, desde sus propias palabras, y detalla su interés sobre las creencias de los nahuales

Soy Claudia, soy mi propia metamorfosis
Foto: Cortesía
Vida Q 30/07/2021 06:21 Claudia González Actualizada 07:59

Soy una apasionada de la vida y el arte es mi estado fervoroso de existencia, mi hábitat. Soy Claudia González Ugalde. Soy mi propia metamorfosis. Me sumerjo en la conceptualización de mi existencia por medio del arte y la educación.

Artista interdisciplinaria, antropóloga y profesora. Mi línea de investigación y producción está relacionada a la antropología del arte y la educación. Tengo 17 años de servicio docente, laborando en comunidades rurales e indígena, a través de mi trabajo he conocido diversas creencias y tradiciones, todo ello nutre mi imaginario, para la invención de mis personajes híbridos que llamo Iguanahuales. 

Una de mis obras más recientes, “Había una Mayáhuel, Iguanahuala en la cosecha del maíz granada”, elaborada en la técnica antigua del siglo XV de encáustica, con medidas de 2.40 metros, fue la obra más grande de la exposición de Egresados de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Autónoma de Querétaro, “20 años de Plástica Universitaria”, en el Centro de Arte Bernardo Quintana Arrioja.

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Es mi estilo de vida la interdisciplina, voy tejiendo significados culturales a través del arte, en cada lugar que habito y me habita. La temática de mi obra, tanto gráfica como pictórica, hace alusión al imaginario colectivo de algunas comunidades rurales o indígenas de México, que he conocido porque me ha tocado vivir en algunas, por mi trabajo de profesora en estos sectores sociales y culturales.

En estos lugares, se tiene la creencia en los nahuales o naguales, esos seres sobrenaturales que entran en trance, humanos híbridos que se transforman en algún animal, comúnmente es en perro, pero puede ser en otros animales. Entonces, nutro mi imaginario y realizo mis personajes híbridos entre ese sincretismo de humanos, animales y/o plantas, comúnmente, es la transformación de cuerpos femeninos en iguanas y autorretratos. 

El arte y la educación es mi estilo de vida, mi catarsis, es mi trayecto interno. El arte es el bálsamo que reconstruye el ser y sana cicatrices del alma, es un baño interno: es la reconstrucción del ser. Amo el arte porque me apasiona la vida. Guardo los sueños en mis ojos, esas visiones me mantienen despierta. En mis ojos hay una casa de puertas abiertas. El arte es el vértigo que se mueve en mi interior es la fuerza creativa que me transforma; que me mueve, me pinta. El arte es el espíritu que golpea fuertemente dentro de mi pecho, lo siento como el movimiento de un huracán, su fuerza gira y gira, es un efluvio, un espasmo, efervescencia de mi sangre, adrenalina, movimiento, lo siento como un aleteo de pez delirante que corta el viento. Mi obra la escribo y la pinto con mi vida.

INFANCIA, EPIFANÍA 

Nacida en Querétaro, México, en 1982. Mi vida gracias a Sara Ugalde García, queretana, y Manuel González, michoacano, mis padres. Mi madre me enseñó a leer y a escribir, nos crió a mi querida hermanita y a mí. Ella fue integrante de la selección femenil de futbol en los setenta. Hércules 1970. Mi padre, multifacético, fue director de una primaria en Villa Morelos, Michoacán, también cabo de infantería en el Colegio Militar, policía judicial, agricultor, sobretodo, un buen hombre, lector y muy creativo, me develó ese mundo fantástico del arte, el dibujo, ya que cuando yo tenía seis años, en una tarde me tomó de la mano y a mi hermanita y nos dijo: vénganse, vamos a dibujar, les voy a mostrar que del número ocho, voy a formar un gatito y empezó a dibujar, él sonreía siempre, y ese momento para mí fue una epifanía, ese instante me lanzó al mundo fantástico de la imaginación, que en una hoja en blanco de repente, puedes crear algo, darle vida a algo con sentido, que antes no estaba. De ahí en adelante, dibujaba y participé en concursos como “El niño y la mar”, en la primaria, secundaria mis compañeritos en los trabajos de equipo, me reconocían el talento para dibujo y pintura y en el COBAQ, en 1999, gané un segundo lugar en el concurso de elaboración de piñatas artísticas; mi obra se tituló: “María, vendedora de muñecas”.

TEJIENDO SIGNIFICADOS 
Soy artista visual egresada de la Facultad de Bellas Artes, de la Universidad Autónoma de Querétaro. Con Licenciatura en Educación secundaria, especialidad de Historia, por la Centenaria y Benemérita Escuela Normal del Estado de Querétaro “Andrés Balvanera”.

Con Máster en Estudios Antropológicos en Sociedades Contemporáneas, en la Facultad de Filosofía, de la Universidad Autónoma de Querétaro. En 2019 realicé una estancia académica en la Universidad Autónoma de Madrid, en el Máster de Antropología en Orientación Pública.

Al egresar en 2004 de la Licenciatura en Secundaria comencé a laborar en Telesecundaria, que se ubican generalmente en comunidades rurales, y por las necesidades de mi labor docente y las distancias, tenía que vivir en las diversas comunidades, en las zonas más vulnerables económicamente, social y culturalmente. Por ello, siempre he trabajado las artes visuales, artes plásticas en las diversas escuelas, buscando potenciar las habilidades múltiples y creativas de los alumnos, alumnas. Exponiendo sus obras en colectivo, en galerías o en la calle, en paralelo, siempre expongo mi obra plástica, ya que no me gusta alzarme el cuello con trabajo ajeno. Por ello, senté precedente en el Estado con el Primer Festival Comunitario de Arte, retomando que, el arte es de quien lo trabaja, protegiendo las autorías.

He trabajado en comunidades de los municipios de San Joaquín, Cadereyta, Tolimán, Colón, Querétaro en Santa Rosa Jáuregui y el Marqués. Y seguiré.

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