28 / septiembre / 2021 | 17:27 hrs.

Símbolos, dualidad y autoconocimiento

Creadoras, exposición colectiva terminó su temporada de exhibición, pero aquí seguiremos presentando a las artistas que formaron parte del proyecto

Símbolos, dualidad y autoconocimiento
Foto: Cortesía. Exposición Creadoras
Vida Q 02/08/2021 03:26 Mariana Martínez Dionicio Actualizada 08:16

Creadoras, exposición colectiva se despidió del Centro Cultural Casa del Faldón el pasado 31 de julio, sin embargo, este espacio nos ha permitido extendernos para seguir presentando el talento de las 18 participantes que fueron parte de este proyecto, el cual aumentó, solidificó y apoyó a la red de artistas jóvenes emergentes de Querétaro.

En esta edición presentamos a Isamar Ruiz, artista apasionada por plasmar el cambio interno y sus sentimientos a través de su arte, exhibió su pintura Pedacitos de mí, la cual comenzó a trabajar desde 2019; exponer esta pieza fue muy significativo para ella, ya que pintó parte de su proceso personal hacia el camino del autoconocimiento. En palabras de la artista: “…muchas ideas en mí, han pasado dos años creces mucho y aprendes, por eso se llama Pedacitos de mí, porque literalmente es el conjunto de las versiones de Isamar de dos años”.

El uso de los símbolos cobra un significado personal para la artista, como las mariposas que se encuentran en la pieza, a través de la cual honra a personas que la han convertido y la han hecho evolucionar en una más de sus versiones. El uso de estos y más símbolos en su obra buscan invitar al público a la reflexión introspectiva, invitarlos a hacerse las preguntas que han cubierto inseguridades por años e inclusive invitarlos a desahogarse a través de su pintura tal y como ella lo hace.

Algo que se repite en la plástica de Isamar es el siempre mostrar una intención en su pintura, la artista refiere que las obras pictóricas que ha producido en los últimos dos años han tenido como primera finalidad transmitir un mensaje positivo y recordarle al espectador que a pesar de que las circunstancias no parezcan favorables, después de la tormenta llega la calma y todo estará bien.

La exposición contó también con la participación de la fotógrafa Ladannielander, quien tiene especial interés en capturar momentos fugaces y reflejar emociones que no se muestran normalmente en una fotografía, como el enojo, la incomodidad o el disgusto. Esto se ve presente en la pieza que presentó titulada La niña del maíz, en donde la protagonista luce un tanto incómoda al ser el centro de atención, sin embargo, la artista logró capturar su esencia. En palabras de la artista: “…en la fotografía no se ve molesta, pero sí incómoda… la mirada refleja su fuerza interna”.

Asimismo formó parte de la colectiva con la fotografía Ambivalente, en la cual se observa su interés por la tonalidad del blanco y negro. La imagen refleja aquellas emociones difíciles de visibilizar, además de mostrar esta dualidad que define al ser humano, este debate interminable entre el bien y el mal.

Por otro lado, la artista Nana Almada también formó parte del colectivo, ella está interesada en la dualidad entre la vida y la muerte y la belleza. La artista busca plasmar la relación de estos temas en conjunto con la naturaleza, y cómo ésta entra en un ciclo eterno.

Nana Almada participó en la muestra con la pintura You & I, la cual tiene un significado especial para ella, ya que simboliza su camino al autoconocimiento. Esta obra pictórica forma parte de una serie que realizó hace un par de años; sin embargo, por cuestiones personales, la pieza en su momento quedó inconclusa, y al ser seleccionada para Creadoras, la artista decidió concluirla.

En palabras de la artista: “por fin ese camino que tomó la Nana del pasado volvió a agarrar el rumbo y por fin lo terminé por ella y por mí… son dos mujeres, pero son la misma, es como si la Nana del pasado hubiera hablado con la Nana del presente... y hubiera saldado la deuda que tenía consigo misma”.

Uno de los rasgos principales en la obra es el uso del color dorado, el cual para ella es un color sublime, tan hermoso y especial que es indescriptible. Asimismo, las flores son un símbolo recurrente en su plástica, ya que representan la belleza, la fuerza, la vitalidad que una mujer puede tener y al mismo tiempo cómo la vida tiene estas mismas características.

Ellas fueron tres artistas más de las 18 que formaron parte de este proyecto, el cual fue albergado por el Centro Cultural Casa del Faldón.

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