Matrino Reséndez exhibe su Alter Ego

Hasta el 31 de enero estará en el Museo de la Restauración, la obra del pintor que experimenta con varios materiales

Matrino Reséndez exhibe su Alter Ego
Foto: Demian Chávez
Vida Q 04/01/2019 06:42 Rocío G. Benítez Actualizada 12:40

El color oscuro del chapopote y el México antiguo fueron constantes en la obra de Matrino Reséndez, hasta que él mismo les dijo adiós. Ahora trabaja con diversos símbolos, temas, materiales, y no está preocupado por definir un estilo. Una pequeña retrospectiva de su obra, desde 2016, y un vistazo a sus futuras creaciones, es lo que presenta en el Museo de la Restauración de la República, con el nombre de Alter Ego.

“Yo quería mostrar la evolución de mi trabajo, por eso hay pinturas de series del 2016 hasta 2019, son obras que disfruté mucho realizar, algunas sé que no gustaron pero a mí me llenaron al hacerlas. Y en todo este proceso hubo algo que me marcó; yo venía trabajando con el chapopote y en una residencia que tuve en Frankfurt, me hicieron ver que no tenía propuesta más que ese México idealizado, entonces tuve que salir de eso, le dije adiós al chapopote y comencé a meterme al color, yo no sé de pintura, sé de dibujo, siempre he tenido influencia del cómic, sigo haciendo cómic, pero en mi obra personal meter el color fue un proceso muy interesante, y es ahí donde estoy ahora”, platica Matrino a EL UNIVERSAL Querétaro.

En las pinturas de 2016 se ven trabajos de óleo con chapopote, donde destaca a personajes del México prehispánico, como Nezahualcóyotl, a quien le dedica la pieza: “El sueño de una palabra”. Y aquellas divinidades del pasado, poco a poco se fueron transformando, “Ángel Bipolar”,  pieza de 2017, creada aún con chapopote, presenta a un ser andrógino de mirada reptiliana y labios felinos. En 2018, Matrino creó “El huachi Ayala” (justicia a mano propia), en donde se ve ya un trabajo con acrílico y un tema más contemporáneo. Dejó atrás a los dioses mexicanos para hablar del hombre y sus problemáticas: violencia, globalización y conflictos sociales.

La exposición Alter Ego se inauguró a finales de 2018, y desde ese entonces  el artista presentó obras de 2019, como un aviso de lo vendría, una premonición al futuro que nos espera, porque los temas que pinta son caóticos y desoladores. 

promo_vida_q_78070311.jpg

“Narcisa y FaceBob” cuenta la historia de un ser enajenado por la “famosa” red social.  La obra está acompañada por el siguiente texto: “Nadie era suficiente para Narcisa. ¡Cuántos likes! ¡Cuántos comentarios! FaceBob sabía todo sobre ella… Un agosto a las 2:14 a.m. usó un monitor apagado por hacerla suya. Ella vio su imagen en la pantalla. ‘Eres quien tanto he esperado, hazme tuya’, le rogó. ‘Sacrifica tus ojos’, FaceBob respondió. Ella hundió las uñas en sus pupila. El monstruo salió del monitor y la poseyó”.

“Seleccioné varias pinturas de 2019, algunos son simios erectos y en vez de cabezas son televisiones, es un futuro apocalíptico, de temas que me preocupan, sobre todo por los niños, me preocupa mucho el futuro, me preocupa que les gustan las series de narcos, las canciones de banda, aunque yo no tengo hijos, sí me preocupa, porque siento que pierden la infancia y la creatividad, y creo que viene un mundo peor del que estamos viviendo ahora, estas pequeñas historias narran un poco de lo que puede suceder”,  advierte el pintor.

Martín Trinidad Reséndez es el nombre real de Matrino, es originario Tabasco, estudió diseño gráfico, artes visuales, y su obra siempre ha caminado a la par del cómic y la ilustración. En Alter Ego también presenta a un personaje que tiene el espíritu de la juventud y la vivacidad que se encuentra en las historias del cómic, es “El Colibrí Colorado”, y quien conozca sus primeras obras, no identificará que esa explosión de color y movimiento son creaciones del mismo artista, pero lo son y eso es lo que enriquece aún más su producción.

“‘El Colibrí Colorado’ me sirvió mucho,  gustó inmediatamente, y lo que me interesa es conectar con la gente, por muy cómic o muy austera que parezca la pieza, lo que busco es que conecte con la gente; y creo que la pieza gustó porque les recuerda a cuando son niños, incluso cuando yo pinté el cuadro, sí fue evocar aquellos años de niño, en donde no había miedo y todo era una aventura”, platica.

Alter Ego se exhibirá en el Museo de la Restauración hasta el 31 de enero, mientras Matrino concreta dos próximos viajes a Roma y Londres.

 

 

bft

Comentarios