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A las calles del Centro Histórico de la capital arribaron los Reyes Magos vestidos de civil. Llegaron en automóvil, en camionetas y caminando, durante toda la mañana de este 6 de enero.
En la Avenida Corregidora, a la altura del templo de San Francisco, como cada año en esta fecha, los recibieron ilusionados niñas y niños, acompañados de sus familiares. Esperaron desde las siete de la mañana y hasta después del mediodía.
Sentados en el asfalto, los menores aguardaron pacientes, y corrían cuando algún automóvil hacía alto en el semáforo, pensando que eran los Reyes. Algunas veces sí eran y otras no, sólo se trataba de simples automovilistas que circulaban por la ciudad.
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“Córrele, córrele”, les decía una mamá a sus hijos, para que ganaran algunos de los aguinaldos que llegaron a ofrecer los Reyes Magos.
Chicos y grandes alcanzaron un presente, los niños, las mamás, pero también las abuelitas que regularmente piden limosna a las afueras del templo.
“Gracias”, decían emocionados los menores, con una gran sonrisa mientras recibían sus dulces y galletas.
En algunas ocasiones, los pequeños se amontonaban alrededor de los autos y de quien llegaba a ofrecer un regalo, y otras los hacían formarse. Incluso, entre los niños se arrebataban los obsequios por la emoción.
A lo largo de la mañana les ofrecieron tamales, atole, aguinaldos, pan, tortas, libros para colorear y juguetes.
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Como una pareja de Reyes, que llegó en su camioneta para regalar pelotas.
“No somos de ninguna institución, somos ciudadanos que decidimos venir a regalar un pequeño detalle en esta fecha. En días pasados que pasamos por aquí vimos que venían los carros a dejarles regalos y decidimos también regalarles. Es la primera vez que lo hacemos y esperamos que no sea la última”.
También un grupo de jóvenes de la empresa Láminas y Cubiertas de Querétaro acudió en auxilio de Melchor, Gaspar y Baltasar, con la misión de ofrecer un obsequio a aquellos niños que no pudieron estar en casa en ese día tan especial, porque tuvieron que acompañar a sus padres a trabajar a la ciudad.
“Es la primera vez que venimos, pero queremos hacerlo ya cada año. En Navidad entregamos comida, pero es el primer año que decidimos regalar juguetes, todavía no sabemos bien cómo se maneja esto, pero aquí estamos dispuestos a ayudar”, señaló Alejandra, empleada de la empresa.
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