El Burning Man se vivió como un sueño | Querétaro

El Burning Man se vivió como un sueño

Artistas internacionales crearon en el Black Rock Desert, en Nevada, una ciudad bajo el concepto Walking dreams; Querétaro participó

El Burning Man se vivió como un sueño

El Burning Man se vivió como un sueño Foto: Cortesía. Nueve Arte Urbano

Vida Q 06/10/2022 08:41 Rocío G. Benítez Actualizada 08:55

El artista Víctor López asistió al Burning Man 2022, una experiencia que define como un sueño surrealista.

El Burning Man es un proyecto enfocado en la construcción de una ciudad que existe sólo durante una semana, en el Black Rock Desert, ubicado a 150 kilómetros al noroeste de la ciudad de Reno, Nevada, en Estados Unidos.

Sus habitantes son personas que viajan de distintos puntos del mundo. Desde Querétaro viajó Víctor López, uno de los tres artistas que representaron a la entidad.

La edición 2022 de Burning Man llevó el nombre Waking dreams, el objetivo era la exploración del poder de los sueños y las visiones.

El proyecto queretano que incluyó la obra de Tania Quezada, Luis Sánchez y Víctor López, presentó una colección de 39 piezas bajo el nombre Ofrendas visionarias.

“Para mí fue un peregrinaje de miles de personas de todo el mundo, en igualdad, donde todos llegan a este punto para compartir, para repensar, para pensarse, así como individuo. Pero también como un todo, un ente social que se conjuga para poder lograr el hecho de que exista una ciudad en una semana, es una ciudad efímera que, sin embargo, se logra.

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“El horizonte que presenta el paisaje, un paisaje increíble, de pronto se disipa entre lo real y lo fantástico, es como un sueño surrealista en donde a veces no sabes si estás dormido o estás despierto, pero estás viviendo cosas espectaculares, estás viendo cosas espectaculares en obras de creadores que manipulan todos los elementos. Y, en esencia, el elemento del fuego está muy presente en estas piezas, que son piezas monumentales”, compartió Víctor López a EL UNIVERSAL Querétaro.

A través del comisariado de Édgar Sánchez y la producción de Nueve Arte Urbano, se logró llevar al Burning Man la colección Ofrendas visionarias.

La obra de Tania sumó 17 piezas que expusieron en el mirador de la torre donde pasaban los pies de The Man, figura principal de esta ciudad, montados en forma de retablo, expresando el poder creativo de los individuos que siendo humanos se acercan a lo divino.

Luis abordó en su obra el tema de las tribulaciones, como ofrendas que se dejan en el camino hacia la luz.

Las propuestas de Luis y Víctor ocuparon el espacio de los túneles de acceso al pabellón de la gran escultura de The Man.

Víctor López es originario de Oaxaca y llegó a Querétaro para estudiar, pero desde hace más de 15 años se estableció en el centro de la ciudad, y ha destacado por su labor como artista, gestor y promotor cultural.

Es integrante del colectivo la Madriguera Gráfica y desde el 2021 abrió la Casa Galería Víctor López, con un proyecto de residencias artísticas para creadores nacionales y extranjeros.

Su propuesta para el Burning Man abordó el tema del peregrinaje, inspirado en sus ancestros zapotecas.

Aunque el evento se realizó semanas atrás, Víctor comenta que sigue en un proceso de reflexión, y que aún tardará meses para seguir procesando todo lo que vivió en esta experiencia.

“Desde mi percepción y desde mi experiencia artística, es algo increíble lo que puedes encontrar, las atmósferas que se generan tanto en el fuera y en la dentro de cada pieza, y el mismo hecho de la gran pieza que es la ciudad efímera, que desde los cielos también se vuelve una cartografía. Es una manifestación monumental de la humanidad, la verdad sí es todo un sueño, un sueño despierto, así podría pensar, citar o podría reflexionar, el Burning Man.

“Las enseñanzas fueron día a día, aún sigo reflexionando todo lo que viví, lo que observé, lo que sentí. Seguramente no acabaré de reflexionar en varios meses todo lo que vi, todo lo que mis percepciones y mi experiencia logró captar”, detalló.

La reflexión y el diálogo generado en esta experiencia, dijo Víctor, es algo fundamental de esta vivencia artística en medio del desierto.

“Que mi trabajo haya estado y formado parte de esa intervención humana es grandioso, el hecho de compartir, reflexionar, dialogar con distintas visiones culturales, formas de pensamiento que al final convergen en este punto para mí fue formidable, es algo que siempre voy a tener presente, que siempre voy a recordar.

“Producir desde la sinceridad, que ahora es mucho lo que creo me aporta y creo que el camino que hemos tomado, el peregrinar del trabajo y de la obra va por buen paso, y reafirma mi brújula personal de a dónde dirigir mi producción artística”.

Después del Burning Man continuará en EU, con el fin de gestionar otros proyectos, pero pronto regresará a Querétaro para darle promoción a la Galería Víctor López, que ahora tiene nueva sede frente a la Antigua Estación del Ferrocarril.

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