Con el fin de brindar apoyo a las niñas, niños y adolescentes en situación vulnerable se realizó la pasarela Divergente Runway; este evento tuvo un enfoque con causa, ya que los fondos recaudados fueron destinados al Centro de Asistencia Social Carmelita Ballesteros.
Antes de comenzar con la pasarela, la conferencista y artista visual, Eva Curiel Padilla, habló sobre la importancia de visibilizar el impacto de la violencia psicológica y emocional en las relaciones narcisistas, crear conciencia y resaltó además la sanación en familia como una herramienta eficaz para poder restaurar más oportunamente los corazones rotos y dañados.
La nueva colección que presentó la diseñadora de modas, Aranza Coy, busca demostrar que la moda no solo viste el cuerpo, sino que también puede narrar experiencias personales complejas, está inspirada en la filosofía japonesa del kintsugi —el arte de reparar lo roto resaltando sus grietas—, la propuesta aborda el proceso emocional de una relación
Durante la pasarela, a la cual asistió la presidenta del Patronato del Sistema Estatal DIF, Carmen Herrera de Kuri, también se contó con la participación de la intérprete musical Vanessa Franco, así como un performance de Studio 33.