Con todas las ganas de aprender y de sensibilizarse para poder ayudar a personas sordas, así como apoyar a disminuir la discriminación social que aún persiste en contra de este sector de la población, 40 personas participaron en el arranque del Taller de Lengua de Señas Mexicana que este fin de semana inició en Corregidora.
Hombres y mujeres desde los 30 años hasta la tercera edad, todos ellos habitantes de Corregidora, se dieron cita este fin de semana en el Centro de Atención Municipal (CAM) para participar en el primer taller ciudadano de Lengua de Señas Mexicana.
Monica Viridiana Rivas Arenas, coordinadora de Políticas de Inclusión de la Secretaría Técnica del municipio de Corregidora, explicó que el taller tiene el objetivo de construir una sociedad más incluyente y respetuosa; este curso sabatino es gratuito y estará conformado por 13 sesiones de dos horas cada una, concluirá el día 28 de noviembre.
El 28 de noviembre es el Día Nacional de las Personas Sordas, por lo que en Corregidora buscarán conmemorar la fecha a través de esta actividad.
En este taller participan ciudadanos, para todos el objetivo es aprender para ayudar a personas sordas que necesiten algún servicio, tengan alguna emergencia o necesiten levantar algún tipo de denuncia.
“El aprender lengua de señas no es sólo aprender nuevos movimientos o palabras si no es abrir caminos y derribar barreras así como reconocer que todas las personas tenemos derecho a comunicarnos, a participar y a ser escuchadas”, dijo.
Mencionó que se registró una gran demanda, pero se permitió un límite de 40 alumnos; prevén que para principios del siguiente año se realice un taller similar.
Zyanya Cervantes Gutiérrez, intérprete y maestra del taller, quien estudió la licenciatura y maestría en Educación Especial, explicó que fue notorio el entusiasmo de las personas por aprender, lo que refleja el avance que como sociedad se ha tenido para incluir a las personas sordas en actividades cotidianas.
Refirió que un curso de lengua de señas cuesta más de 800 pesos por mes, por lo que el municipio de Corregidora lo lleve gratuito a la población también habla del interés de las autoridades por ayudar al sector.
Brenda Bárcenas Esquivel de 38 años es docente del taller, intérprete de lengua de señas en el Cobaq 3 de Corregidora y además es una persona sorda, explicó a EL UNIVERSAL Querétaro que desde que se le detectó el padecimiento tuvo acceso a unos auxiliares auditivos y terapia, además aprendió la lengua de señas y puede hacer lectura labiofacial, lo que significa que puede leer los labios, y todo esto en conjunto ha logrado que ella pueda superarse en la vida.
“Yo me considero una persona afortunada porque si escucho un poco con mis auxiliares, si se leer los labios, conozco el español y se lenguas de señas y aun asi todavia me enfrento con obstaculos y me enfrento con barreras, en muchos espacios hace falta la figura del intérprete,todavía siguen mitos y tabúes referente a las personas sordas y yo que tengo muchas herramientas a mi favor, no me quiero imaginar las personas sordas que sólo usan lengua de señas de ahí la importancia de estos talleres”, afirmó.
María de la Cruz Morales González, de 28 años,asistente al taller y es estilista canina, señaló que decidió acudir para poder enseñar estética canina a personas sordas y poderles ofrecer el servicio.
“Yo busco brindar un mejor servicio y quizá algún día llegue una persona sorda con su perrito y no quisiera ser ignorante ante esa persona y no poderle explicar lo que lleva mi servicio, no es que uno quiera ser grosero con las personas sordas, pero al menos a mí me entra la frustración de no poder ayudarlos, yo sí he convivido con personas sordas y para mí estos cursos son una verdadera inclusión que es entre ciudadanos que podamos hacer que las personas sordas no se sientan excluidos, es feo que ellos se tengan que adoptar a nosotros cuando nosotros también podemos hacerlo”, subrayó.
Irais Herrera Gutiérrez, de 42 años, mamá y emprendedora, se inscribió para enseñar esta lengua a sus hijos y ayudar a las personas sordas.
“En cualquier momento nos podemos encontrar con una persona sorda y nosotros como ciudadanos debemos de apoyarlos, yo quiero enseñarle a mi niño pequeño porque él también puede desarrollar esta lengua”, concluyó.