Arraianos: Un Nuevo Cine desde las fronteras

Desde la narrativa, esta producción confronta al espectador desde una perspectiva teatralizada
Arraianos: Un Nuevo Cine desde las fronteras
Foto: Especial
12/09/2019
07:39
Juan Raymundo Guerrero Hernández
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Entre los parajes de la comunidad autónoma de Galicia, España, nace un movimiento cinematográfico inspirado en la fusión de los estilos narrativos de la ficción y el documental. Gracias a varias producciones de autores gallegos es como en 2005 nace el movimiento conocido como Novo Cinema Galego (Martínez, 2012), el cual es un movimiento que juega con las difusas líneas de la narrativa y el espacio donde se gesta, así como lo muestra la segunda obra del director Eloy Enciso: Arraianos.

Estrenada en 2012, Arraianos es una adaptación de la obra teatral O Bosque de Jenaro Marinho del Valle, cuya ambientación gira en torno a los poblados situados en una región montañosa, cobijada por los bosques frondosos entre las fronteras de Galicia y Portugal (Redondo , 5 de octubre de 2015), la vida de los habitantes de estas comunidades confluye en un espacio particular, donde el tiempo, la tierra, la memoria y las rutinas de sus habitantes forman en el filme entramado audiovisual particular frente al panorama de la cinematografía gallega.

A través de la obra se hace un despliegue de las características más importantes del Novo Cinema Galego, movimiento cinematográfico construido como heredero de los nuevos cines que surgieron durante la segunda mitad del siglo XX, bajo las peculiaridades que le han brindado los diversos productores de la región, entre las que se encuentran unos rodajes no tan estrictamente planificados debido a la calidad de independiente de varios filmes, un espacio determinado entre los géneros de ficción y documental, el uso y conocimiento del entorno y el paisaje para crear “un ecosistema audiovisual” y su difusión que no se realiza a través de una distribución comercial de forma normal, sino que, debido a las mismas características de producción y presupuesto, se ve reducida a través del circuito de varios festivales de cine alrededor del mundo (principalmente europeos).

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A pesar de estar acotado a un territorio geográfico relativamente pequeño, el cine gallego alcanzó a posicionarse como un movimiento destacado a la par del cine español a nivel nacional y otros cines nacionales europeos, principalmente a un nivel de cine de autor, donde ha logrado destacar en festivales tan reconocidos como el de Cannes (Martínez, 2012).

En el largometraje de Encino el paisaje también posee una fuerte carga de contenido simbólico, el uso frecuente de un elemento —que es la niebla—, nos habla de lo difuso que es este territorio en su término de frontera, y lo pelicular de la gente que pertenece a la región, a su vez, el bosque que encubre los pequeños poblados de la región, nos muestra la constante dicotomía entre la naturaleza y el hombre, lo moderno frente a lo rural, esto aunado a que el bosque, como territorio no especifico, nos muestra un devenir del destino de los personajes, el espacio abierto, pero no especificado como metáfora de lo que sucede con las personas que vemos a cuadro.

En Arraianos, los pobladores son actores y fuente documental a la vez, esta característica le da un tratamiento cercano a la no-ficción, en la que la dualidad entre lo histórico y lo onírico se nos muestra a través del marco de la comunidad, esto es complementado con el concepto de frontera que rodea a la región, en el que se puede esbozar un concepto de “tierra de nadie” (Redondo, 5 de octubre de 2015). Que muestra la naturaleza rural del Couto mixto, donde la relación entre el hombre y su trabajo se desplaza entre un paisaje que, frondoso, empapado por las lluvias, crea una unidad identitaria frente a un territorio que explora los márgenes tanto social como cinematográficamente.

Entre las características visuales se puede destacar el uso de poca profundidad de campo, que da una sensación lírica a la obra (Gamba, Mayo de 2013); un ejemplo que denota esto es la primera escena del filme, en la que dos mujeres aparecen en una discusión que se balancea entre lo común y lo filosófico, la profundidad de campo en esta secuencia llega a fundir a las mujeres con los arboles del lugar y fortalecer la relación naturaleza-humanidad que se aborda a lo largo de la película.

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Más allá de establecer a nivel de metáfora, Arraianos es un filme en cuyo texto se busca más espacio de exploración, una fórmula indagatoria que nos lleva a la experiencia difusa de la frontera, donde las divisiones desaparecen a medida que observas más detenidamente el espacio, el tratamiento de la película raya en lo existencial a partir de la identidad de las personas que ahí residen, los mitos que nos cuentan, las actividades que realizan y principalmente su relación con su tierra.

Desde la narrativa, esta producción confronta al espectador desde una perspectiva teatralizada (Redondo, 5 de octubre de 2015), en la que, a pesar de tener marcadas secuencias de acciones reales que se insertan en lo documental, el paisaje y las representaciones de ciertas secuencias dan al filme toques oníricos que lo llevan más allá de la simple imagen en movimiento de una narrativa convencional.

Las historias que despliegan los pobladores en los diálogos son una fuente importante para reconocer el valor identitario que posee la película, pues es un filme que nos habla de Galicia, de su naturaleza, su gente y su lengua y cómo estos se funden en un entramado particular que no sólo le dan un valor especial a la región, sino que permean esta esencia en sus discursos audiovisuales y que nos plantea de cara el discurso del Novo Cinema Galego, en el cual confluye una narrativa que nace de una interesante perspectiva de ver los cines periféricos y destacar propiamente lo local, lo que ha logrado darle relevancia cinematográfica a la región española tanto a nivel nacional como internacional.

Pensar en el Novo Cinema Galego es pensar en un cine de rupturas, que a pesar de su producción austera y una financiación mayormente sustentada en los apoyos públicos ha logrado destacar desde lo más valioso de la tierra y la gente que lo vio nacer. Los espacios, narrativas y estilos que muestran los autores gallegos son, sin duda, más que fascinantes y a pesar de ser un movimiento joven, ha logrado marcar unos primeros pasos fuertes que sin duda mostrarán un desarrollo interesante con su consolidación.

 

* Miembro del equipo de Cinematografía UAQ.

 

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