Los niños perdieron la capacidad de asombro ante el payaso, “diría mi abuela: ya están muy maleados”, dijo Meneito.
“Los niños se sorprenden cada vez menos, entonces hay que presentar cosa muy novedosas, muy interesantes y espectaculares, pero sin subestimarlos, sin sorprenderlos, de una manera muy natural”, aclaró.
Para entretener a los nuevos baby games, Meneito se tiene que poner al día y hablar de video jugos y saber utilizar la tecnología. “Para hacer reír a un niño es fácil si eres auténtico, si llegas falso, como de cartón, no te la creen ”, dijo.
Soy un payaso tradicional
Israel Rodríguez Gutiérrez, mejor conocido como Meneito, y ofrece show para niños y adultos desde hace más de una década.
Dijo estar feliz de ser un payaso tradicional “en el vestir, en el andar y el actuar” , pero que al mismo tiempo no es tan 'tradicional', “porque incluyo técnicas de clown”.
Antes de ser payaso fue actor de teatro, de hecho trabajó en la compañía teatral más ‘seria’ de Querétaro, Cómicos de la Legua. “Siempre he hecho teatro de comedia, nunca he hecho teatro serio, pero no es que me lo haya propuesto así”, declaró.
Que luego, por necesidad y por accidente, aparece en una obra harto conocida, 'La Cenicienta', con el grupo La Cartelera de Franco Vega, con Grettel Valdez, la famosa de las telenovelas.
Meneito todavía no era Meneito y aparecía en la obra como una de las malas hermanastras. “Fue ahí donde conocí el género infantil y logramos que los niños nos odiaran, pero nos gustaba porque al final logramos el objetivo”, explicó.
Señaló que hay reglas de payaso que son sagradas, como mostrar piel, “porque somos una caricatura humana” y por eso todo va cubierto, la cara, las manos, el cabello. “Yo sin guantes me siento mal”, señaló.
Meneito nace el Plaza de Armas a las 6 de la tarde, con el payaso Meneo y el nuevo Meneito y salen las primeras contrataciones donde “me pagaban el doble que en Cómicos y dije, ah caray, no está tan mal”.
“Soy actor frustrado de carrera, pero no de oficio”, dijo el entrevistado.
No estudió teatro, de hecho no estudió una carrera, porque a su padre le parecía una carrera de degenerados.
Siempre ha trabajado en la actuación. Alguna vez trabajó en una empresa y lo corrieron al mes. Nunca más volvió a ser empleado.
Meneito tiene también shows para adultos, muy pícaros, pero confiesa que ya no se siente muy bien, por su hija, también payasita, La Meneita, y su hija mayor de 21 años, que me cuestionan.
El lado negro de un payaso
Lo mejor de la entrevista con Meneito sucedió al final, cuando se apagó la grabadora y se terminó el agua de Jamaica que sirvió para refrescar la calurosa tarde. El payaso contó sobre su lado oscuro, su pasado, cuando que fue vocalista de un grupo de death metal, Souls Crematoriums, y cantaba cosas ‘bien gruesas’.
El payaso sin maquillaje, que es como un luchador sin máscara, expuesto e indefenso, reconoció que dejó de cantar sobre el mundo de las tinieblas “por mi familia”.
Recordó que de ese pasado ‘tenebroso’, quedan como testigos cientos, sino es que más de mil, discos en acetato y grabaciones, de todo tipo de música ‘ruda’. “Un día se me pegó la loquera y vendí muchos, ahora ya no sé como recuperarlos”, declaró.
Meneito dijo que ese grupo al que perteneció ahora se llama Disgorge y es una de las agrupaciones ‘malditas’ del rock más extremas.
La tarde era calurosa, las moscas de la tarde nos molestaban a ambos, entrevistado y entrevistador, y dábamos manotazos en el aire, cual box de sombra.
Luego llegó el momento macabro, cuando Meneito mostró a este reportero la portada de un disco producido en Querétaro que fue censurado en Alemania por 'duro', de Disgorge, con el cadáver de una mujer y un feto.
Desde entonces, el reportero no ha podido conciliar esas tres imágenes: un feto, un cadáver y la imagen sonriente del payaso anunciando un show sobre su camioneta.