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Jorge Marín, entre alas y bronce

Jorge Marín, entre alas y bronce
25/07/2015 |01:21
Redacción Querétaro
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Desde niño Jorge Marín se identificó con el lenguaje de la forma y el volumen, “se me facilitó toda la vida, más que el lenguaje de la palabra", confiesa el escultor. Y entre formas y volúmenes, comenzaron a manifestarse en su obra personajes bellos y humanos, algunos dotados de alas, seres alados que representan sus obsesiones y fantasías.

Hoy varios de sus seres alados hacen guardia en el Museo de Arte de Querétaro (MAQRO), en la exposición De lo corpóreo a lo intangible, selección de 17 piezas y un óleo, que representan los últimos seis años del trabajo de Marín.

Las piezas dan a conocer el proceso creativo del artista, dedicado a la exploración del cuerpo humano, a eternizar en bronce figuras que aunque estáticas, tienen movimiento y reinterpretan la experiencia de vida de su creador.

“Mi trabajo a lo largo de 25 años se ha encaminado a la exploración del cuerpo, siempre abordando la corporeidad para conocer a fondo, todo aquello que la define, desde la físico hasta los ejes de ideas, cambios y posibilidades que lo rodean, por esa muestra es tan especial; De lo corpóreo a lo intangible da a conocer mi proceso creativo desde la conceptualización, hasta la representación, recopilando piezas de diferentes momentos de mi vida”, explica el escultor.

Los temas en la serie son ‘Equilibrio’, ‘Acción’ e ‘Introspección’, representados a través de figuras humanas y geométricas, que muestran un equilibrio visual, personajes en movimiento, con espíritu propio que invitan al espectador a establecer un diálogo interno, íntimo.

Para Marín, el trabajo de un artista es un reflejo de su propio sentir, una reinterpretación de las experiencias de la vida, sus fantasías y miedos. Y una de sus obsesiones, visibles en sus obras, son las máscaras y alas en sus personajes. “Las alas son una de esas palabras recurrentes que tengo para hacer mi propio y muy personal diálogo”.

La serie incluye una pintura en gran formato, última obra bidimensional de Marín, y representa la necesidad de recrear la vida a través de escultura.

Desde que Jorge comenzó a trabajar la figura tridimensional, dice, “no la he podido dejar”. Tampoco puede dejar el bronce. “Todo el trabajo está hecho en bronce, un material que me ha tenido ocupado por muchos años ya, es un material muy noble, es fantástico porque me ha permitido crecer como artista, crecer como expresión plástica y así que creo que muchos años más vamos a seguir viendo esto”.

Previo a su exposición en Querétaro, Marín presentó en Singapur parte de su trabajo. De forma permanente, su obra está en Paseo de la Reforma de la Ciudad de México, y ha participado en más de 200 exposiciones.

De lo corpóreo a lo intangible se exhibirá hasta el 13 de septiembre.

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