Dibujos, tintas y óleos, en donde predomina la figura de la silla, son parte de la exposición Cuarenta años, retrospectiva, del cubano Hernán García, que actualmente se presenta en el Museo de Arte de Querétaro,
Cuando era niño y vivía en Cuba, Hernán García comenzó a pintar para sí mismo, se hacía sus propios juguetes, “me hacia mis historietas, eran mis guerra y mis batallas y hacía hablar a mis muñecos, era mi manera de sobrevivir, pero eso quedó en las primeras páginas de la historia”.
Salió de Cuba en 1963, y viajó a España, la idea original era llegar y luego trasladarse a Estados Unidos, pero “llegue a Madrid, fue amor a primera vista y decidí quedarme ahí, 18 años viviendo en España”.
Un nuevo cambio lo llevó hasta Puerto Rico en donde permaneció por cinco años, en ese período colaboró con ilustraciones para un periódico. Después viajó a Miami, en donde aún radica.
Estos cambios de país en país dice que no han influenciado en la temática de sus obras, pero sí en la elección del color.
“El color que tiene Europa es distinto, no hay la brillantez del trópico de Miami que es donde yo vivo ahora, o sea en Miami hay una luz distinta que te hace ver el mundo de otra manera, el ojo te cambia, la pupila, hay un cambio, el tema sigue siendo el mismo y seguirá mientras las sillas me digan cosas”.
En la exposición Cuarenta años, retrospectiva hay un símbolo predominante: la silla. Hernán explica que luego de pintar un cuadro con una hilera de sillas vacías, comenzó a trabajar sobre el mismo objeto.
“En ese cuadro pinté una fila de sillas vacías y dije: mira ahí hay algo, entonces hice el cuadro siguiente exactamente igual, con el mismo fondo, con la misma coloración y solamente con un grupo de sillas abajo, y pasaron a convertirse en personajes, las sillas empezaron a ser protagonistas y a partir de ahí las sillas cuentan sus historias de gente que ha estado, de gente que no ha estado, cuentan sus soledades”.
Después de haber trabajo sobre tinta y óleo principalmente, el pintor cubano se encuentra experimentando con nuevos materiales.
“Estoy experimentando, yo no había pintado con acrílicos, me estaba haciendo un par de cuadros pero prácticamente embarrando, son figuraciones humanas que no tienen nada que ver con las anteriores mías, estoy practicando jugando con el acrílico, me interesa y no sé que va a pasar”.
Actualmente, los juguetes del pintor ya no son historietas, se entretiene con la música, el cine, sus orquídeas, su jardín y cuidando a sus perros. En casa de Hernán García siempre está un lienzo en el atril.
“En la mañana me levantó y comienzo a pintar, hay veces que estoy hasta el medio día y hay veces que sólo una hora, todo depende del estado de ánimo”.
A través de la Fundación DRT se hizo la invitación a Hernán García de presentar en Querétaro Cuarenta años, retrospectiva, después de que en el 2012 se presentará por primera vez en la Galería DRT, siendo ésta la primera exposición individual que presentó en México.
La exhibición de la retrospectiva presenta al público 135 piezas entre dibujos, tintas y óleos que permanecerán hasta el 9 de junio en el Museo de Arte.
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