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Un dúo mágico: Danny-Anneke

Vida Q 18/05/2014 00:03 Actualizada 03:30

Una noche inolvidable fue la que ofrecieron Anneke van Giersbergen y Danny Cavanagh en el Circo Volador de la ciudad de México, el pasado viernes.

En punto de las 21:00 horas Danny Cavanagh salió al escenario para iniciar el encuentro que estuvo dividido en tres secciones: la primera, en la que él cantó los temas más conocidos de Anathema; la segunda en la que Anneke hizo lo suyo con canciones de “The gathering” y una tercera en la que ambos cantaron.

Tras un breve saludo y guitarra en mano, “Untouchable part 1” se escuchó en el recinto y después de gritos y aplausos, el público cantó junto a él “I had to let you go, to the setting sun, I had to let you go...”. El músico inglés también cantó temas como “Deep” y, pese algunas fallas técnicas, los ánimos se encendieron en cada momento hasta el punto en el que una asistente le dijo a su acompañante:

“¿Puedo ir a besarlo?”, claro, refiriéndose al fundador de la banda inglesa, a lo que su pareja no pudo más que contestar un seco “sí”.

“One last goodbye” y también “Nothing else matters” (cover de Metallica) sonaron en esta primera sección, pero no fue hasta “Are you there?” cuando una ola melancólica invadió al público que cantó junto a Cavanagh “Are you there? Is it wonderful to know, All the ghosts, all the ghosts...”

Al finalizar este tema y sin decir mucho, Cavanagh dio paso a su acompañante, Anneke van Giersbergen, quien salió entre una inmensa nube de humo que duró más de lo esperado, por lo que la cantante, dueña completamente de la situación hizo varias bromas entre las que dijo: “Hay tanto humo que no puedo verlos”.

Después de saludar y decir unos cuantos piropos al público —que no dejaban de chiflarle en forma de coqueteo—, la holandesa cantó “My electricity”, un tema de la banda de la que fuera parte por 13 años: The Gathering.

Su voz, aguda y potente a la vez, llenó el Circo Volador y antes de cantar su segundo tema en solitario una de las asistentes le gritó en alemán algo como “¡Te amo!”, a lo que Anneke respondió:

“¡Ah! Me hablas en alemán, te amo también. El amor es fácil chicos, no hay nada que se le pueda hacer”, y procedió a entonar con su guitarra una de las canciones que marcaron su carrera como solista con “Agua de Annique”, titulada “Beautiful one”, y en una de las líneas cantó “I wish I never left Mexico city”.

Al finalizar su parte como solista y cerca de las 10 de la noche, al escenario salió nuevamente Cavanagh para cantar juntos al público mexicano durante poco más de una hora, y para emocionarlos más de lo que ya estaban, entonaron “Teardrop” para después entonar “A natural disaster”, “Parisienne moonlight” y “Temporary peace”.

Antes de cantar ésta última, Anneke vio un papel del público con un mensaje para ella y pidió se lo pasaran para leerlo en voz alta.

El papel le pedía quedarse una noche más a tocar, pero ella comentó que al día siguiente cantarían en Monterrey y agradeció el mensaje.

Sin duda, para muchos una de las mejores partes del concierto fue cuando Anneke y Danny se sentaron a la orilla del escenario para cantar “Wonder” y lanzar flores blancas y amarillas al público. Antes de despedirse de todos interpretaron “Untouchable part II” y dos temas más cerca de las 22:30 de la noche.

Acabado el concierto, los músicos ofrecieron una firma de autógrafos a la que muchos de los asistentes se quedaron mientras hablaban del talento de estos dos artistas, algunos portando todavía la flor amarilla, recuerdo de esa noche.