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Pasión por el buen vino

Vida Q 08/02/2014 01:33 Actualizada 09:16

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Sentada, en una mesa de un bar, en una pequeña plaza ubicada en la Avenida del Jacal, Estela Gordillo, sumiller (en su traducción al español) y coordinadora de operaciones de la Asociación de Sommeliers Mexicanos en el estado, platicó con EL UNIVERSAL Querétaro.

Le hicimos algunas preguntas básicas para entrar en materia:

¿Cuál es el trabajo de un sommelier?

A grandes rasgos, encontrar las cualidades organolépticas de un vino. Además, es quien describe las características de un vino.

¿Cuáles son las áreas en donde desempeña su trabajo?

Principalmente en restaurantes, hoteles, bares, viñedos o cavas privadas.

¿Cuántos vinos se pueden catar en una sola prueba?

En una competencia se puede llegar a catar más de 10 o 12 bebidas, no sólo vinos.

¿Es cierto que un vino se puede maridar con comida típica mexicana?

Sí, hay una marca queretana con la que estoy colaborando que tienen vinos que han ido adaptando en ese sentido.

Yo maridé uno de sus vinos con cochinita pibil, de verdad que hay un abanico de sabores que se puede descubrir igual en todos los vinos.

¿Cómo es tu incursión en el mundo sommelier?

Debido a mi pasión por la gastronomía. Tuve hace tiempo un negocio de comida y pretendo volver a hacerlo; pero, esta vez, ampliando los servicios ofrecidos con lo que ahora sé y sigo aprendiendo de los vinos.

Sabes, el conocimiento de un vino tiene que ver con tu propio bagaje, con tu memoria emotiva, por eso la primera vez que yo hice una cata descubrí acertadamente que el vino chileno que me mostraban tenía un olor a pimiento morrón, curiosamente, un olor y sabor muy mexicanos, que a mí me recuerda mi infancia y también a la cocina de nuestras abuelas.

La experta también habló acerca del diplomado que va a iniciar el próximo 29 de marzo, aquí en la ciudad de Querétaro, el cual tendrá como sede un reconocido restaurante de la ciudad.

En conjunto, los diplomados son tres: en vinos, en bebidas destiladas, cafés y tés y uno más en aguas y leches. Pero el primero es el de vinos. Está formado por cinco módulos, con una duración total de 172 horas y que tiene como objetivo “identificar las características generales de diferentes tipos de vino, según su variedad de uva, origen y tipo de elaboración.” nos explicó Estela.

Asimismo, nos cuenta que que el diplomado incluye sesiones teórico-prácticas, “tres vinos a catar por sesión, tres copas por sesión y material para consulta. Además, los instructores son de muy alto nivel como Luis Cárdenas, presidente de la asociación; Georgina Estrada quien, entre otras cosas, desde hace 8 años es Embajadora del Cognac Ultrapremium Louis XIII, o como Marcos Flores, tres veces campeón nacional y representante de México en el 2010 en el concurso del mejor sommelier del mundo; Omar Barbosa que nos representó el año pasado en Japón. También participan enólogos como Raúl Gil, o Víctor Giles, especialista en vinos mexicanos sólo por mencionar algunos, aunados a otros docentes y colaboradores”.

Así, las inscripciones ya están abiertas para conocedores, profesionales de la gastronomía que se quieran especializar y público en general, “porque todos podemos desarrollar nuestras capacidades de captación sensorial en paladar y olfato, a menos que se tenga un impedimento físico o se fume mucho, por ejemplo”.

Ante la pregunta de ¿cómo sabemos los que no somos expertos cuando un vino es realmente bueno? La experta en esta bebida respondió “no necesariamente hay vinos buenos o malos; creo que, por mi experiencia, te puedo decir que hay vinos para toda ocasión, hay algunos para acompañar la comida, pero también pueden ser motivo de una buena lectura, una buena conversación con tu pareja o amigos; puede acompañar diferentes momentos de tu vida, momentos significativos, tal vez, y por eso ser un buen vino.