Javier Duarte llevaba desaparecido desde el pasado mes de octubre cuando solicitó licencia para separase de su responsabilidad como titular del Ejecutivo de Veracruz para enfrentar cargos por delincuencia organizada, lavado de dinero y defraudación fiscal.

Todas las historias comienzan con una llamada. Los delincuentes engañan a las víctimas, las aislan y les provocan pánico. Se valen de argumentos para conseguir el celular de sus presas y pueden tenerlas por horas en el teléfono