Se colocarán dos módulos de atención médica, donde los habitantes podrán acudir para hacerse revisiones, debido a que varios de ellos han presentado padecimientos que atribuyen a las condiciones en las que quedó la zona tras las lluvias.

El plomo tiene graves consecuencias en la salud de los niños. Si el grado de exposición es elevado, ataca al cerebro y al sistema nervioso central, pudiendo provocar coma, convulsiones e incluso la muerte.