Manuel Naredo Naredo, delegado del INAH en Querétaro aseguró que estas piezas no tienen valor comercial, por lo que aquellos saqueadores solamente afectan el valor histórico de los lugares.

Más que objetos para satisfacer la curiosidad o el morbo del público, los restos humanos o cadáveres momificados deben tratarse como piezas culturales y su exhibición debe contemplar un propósito científico o educativo, coinciden antropólogos.