Algunos desconfían, otros aceptan con gusto, otros más evitan pasar por ese cáliz. Es la campaña invernal de vacunación 2026 que las autoridades de Salud llevan a cabo en la entidad para inmunizar a la población contra la Covid-19 y la influenza.
Lee también: Sheinbaum justifica decisión de regular Modalidad 40 del IMSS
Una mujer se acerca al módulo, instalado en los portales del Poder Judicial en Plaza de Armas, en el corazón de la capital queretana. Pregunta contra qué están vacunando. El personal de la Secretaría de Salud del estado le responde que es contra Covid e Influenza. La mujer pregunta de qué laboratorio son las vacunas. “Son Pfizer y Moderna”, contesta una de las enfermeras. “Le ponemos la que usted elija”, dice otra de las jóvenes enfermeras que está en el módulo. La mujer acepta vacunarse.
“Había muchos prejuicios contra la vacuna cubana (Abdala). Hace un año la gente no quería vacunarse con ella, pensaba que no era buena o que no servía, pero la verdad es muy buena vacuna”, explica otra de las enfermeras, quienes omiten dar sus nombres.
De acuerdo con información del gobierno federal de 2023 —cuando este inmunizante fue autorizado—, la vacuna Abdala fue desarrollada por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de la República de Cuba. Está indicada para la inmunización activa específica contra la infección causado por SARS-CoV-2, en niños a partir de los cinco años, con eficacia a las formas clínicas leves, moderadas y graves de Covid-19 de 92.13%, 88.99% y 92.33%, respectivamente.
El año pasado, cuando los ciudadanos llegaban al módulo a vacunarse y sabían que era esta la vacuna que les pondrían, evitaban inmunizarse, prefiriendo buscar en médicos particulares la vacuna de algún otro laboratorio particular.
Estas vacunas, dice el personal del módulo, son seguras y no tienen efectos secundarios graves. En la mayoría de los casos sólo es dolor en el brazo, escurrimiento nasal y malestar similar al resfriado, durante las 24 horas siguientes a la aplicación.
Te podría interesar: Trabajadores del IMSS entregan pliego petitorio en Palacio Nacional; piden reforma, presupuesto y más personal
Lo que pasó durante la pandemia es que las vacunas no se probaron con los protocolos que se usan siempre con las vacunas o nuevos medicamentos, que tienen que pasar años para experimentar en otras especies, luego, tras las investigaciones, llevar a cabo los ensayos en humanos, estudiar los resultados y ser aprobado por las autoridades sanitarias. Durante la pandemia de Covid-19, por la emergencia sanitaria, “nosotros fuimos los conejillos de Indias, con nosotros probaron las vacunas”, explica una enfermera.
Interrumpe su explicación porque llega una pareja de adultos mayores para vacunarse. Preguntan contra qué enfermedades son las vacunas. No preguntan de qué marca o el origen de la vacuna. Un joven que los acompaña dice que él ya se vacunó.
Otra pareja, esta de mediana edad, pregunta también contra qué enfermedades están inmunizando y si podrán vacunarlos a ellos porque no viven en Querétaro, ya que están de visita. Viven en Tijuana, Baja California. El personal del módulo les responde que sí pueden ser vacunados, sólo necesitan dar sus nombres. Así lo hacen y los dos reciben sus dosis contra la Influenza.
La mujer explica que tuvo reacciones adversas con la vacuna contra Covi-19 en el pasado, sintiendo que le faltaba el aire y no podía respirar bien. El personal de Salud le comenta que esos efectos son más de la misma enfermedad, pues las vacunas no causan esa sintomatología. Tras recibir sus comprobantes de vacunación, la pareja se retira.
Un joven se acerca a pedir informes sobre los requisitos para vacunarse. Le explican y acepta inmunizarse. No hay tiempo que perder. Una enfermera explica que la prioridad para vacunar son los niños menores de cinco años, adultos mayores, mujeres embarazadas, personas con enfermedades crónicas y personal de Salud, pueden vacunar a cualquier ciudadano que así lo requiera, aunque no pertenezca a alguno de estos grupos poblacionales.
Las vacunas están disponibles en los módulos de vacunación que se ubican en lugares públicos, centros de salud y clínicas del IMSS e ISSSTE, donde la ciudadanía puede acudir para recibir su dosis.