Con el ritmo, la fuerza y la energía de la batucada, la voz de las queretanas retumbó ayer entre las calles de la capital, en el marco del Día Internacional de la Mujer.
Una vez más, miles de mujeres tomaron el espacio público para exigir justicia. Poco a poco, la denuncia, el coraje y el dolor pintaron de morado y verde las calles. Como en años pasados, salieron a marchar diversas organizaciones feministas, con diferentes ideas y trayectos, pero con una misma causa: justicia para las víctimas de violencia y feminicidio.
En los alrededores del Centro Histórico, la alerta comenzó desde la madrugada del domingo, con el retiro de contenedores de basura y la colocación de vallas metálicas y láminas para resguardar edificios, templos y comercios, además del desvío de rutas de trasporte y cierre de calles. La Alameda Hidalgo fue el lugar de concentración de al menos dos convocatorias de colectivos, así como una más en el Jardín Guerrero.
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Esta vez, el ambiente de un domingo familiar en el centro fue diferente, porque el grito de la fuerza femenina se hizo presente. Desde las 2:00 de la tarde, comenzó la concentración de mujeres en la Alameda; el redoblar de los tambores, los colores, el bullicio y las consignas anunciaron su llegada.
“¡Alerta, alerta, alerta que camina! ¡La lucha feminista por América Latina!, ¡Y tiemblen y tiemblen y tiemblen los machistas, que América Latina será toda feminista!”, se escuchó al ritmo de la batucada.
“Quien ama no mata, no humilla, no maltrata”, “Vivas, libres, vivas y sin miedo”, “Ninguna voz es muy pequeña”, “Las mujeres pueden con todo y más”, “No pagar la pensión alimenticia también es violencia”, “Ni débiles, ni calladas, ni invisibles”, “Quememos todo, hasta salvarnos”, y “Hermana yo sí te creo”, se leyó en múltiples carteles.
También se gritaron consignas como: “No que no, sí que sí, ya volvimos a salir”, “El gobierno no me cuida, me cuidan mis amigas”, “Señor, señora no sean indiferente, se mata a las mujeres en la cara de la gente”, y “Somos malas, podemos ser peores”.
Con testimonios de violencia inició la jornada, cuando las mujeres dejaron el miedo y alzaron la voz para compartir sus historias, afuera de la Alameda Hidalgo, previo a la marcha.
Vianca Labastida, madre de Vianca Fernanda, una joven víctima de feminicidio hace ocho años en Playa del Carmen, pidió a las mujeres participantes luchar juntas y en unidad, para exigir justicia.
“A mí no me representa una mujer que tiene otras cifras, a mí me representan las madres buscadoras, las mamás de víctimas de feminicidio”, exclamó.
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Alrededor de las 4:40 de la tarde inició el recorrido, avanzaron por Zaragoza, para dar vuelta en el tanque.
Ellas alzaron la voz por las niñas y las mujeres que han sido violentadas y que siguen esperando justicia.
En la fila marchó Rocío González, mamá de Lluvia, quien denunció que el agresor de su hija sigue libre, a pesar de que un juez le dicto una sentencia de 22 años y nueve meses de prisión. Lluvia, de 16 años, se suicidio tras ser violentada por su padre biológico.
En el paso del recorrido, la iconoclasia se hizo presente, con anuncios rotos, un cajero de Qrobus dañado y pintas en las paredes. Sobre el tanque del agua, un fotógrafo pateó a una de las manifestantes cuando, entre gritos, le exigieron retirarse.
Los contingentes siguieron avanzando por Zaragoza, para dar vuelta sobre avenida Corregidora. Algunas de ellas, se pintaron una mano en su rostro como distintivo y símbolo de la violencia que viven las mujeres.
Sobre las cortinas de negocios que permanecieron cerrados, se pintaron los nombres de violentadores, al igual que en la fachada del Museo Regional. También se pegaron papeles con rostros, y se derribaron anuncios viales y las láminas que resguardaban la Iglesia de San Francisco.
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En el Jardín Guerrero, las actividades iniciaron temprano, con una mercadita de emprendedoras, talleres y charlas, stands jurídicos y de salud, circuito de lectura pública y presentaciones artísticas.
Desde este punto, los contingentes comenzaron a organizarse a las 2:00 de la tarde, para marchar rumbo a la Alameda a las 3:00, y se unieron al resto de los demás grupos feministas.
Marcharon mujeres de todas las edades, incluso niñas y niños. Cada convocatoria tuvo un punto de llegada diferente: Plaza Constitución, Jardín Corregidora y Jardín Guerrero.
Protección Civil reportó saldo blanco y la participación de 9 mil asistentes a la marcha.