La riqueza cultural, gastronómica y artesanal de la región serrana llegó este fin de semana a la capital, a través de la cuarta edición de Pasaporte Querétaro: Sierra Gorda.
Durante dos días, los municipios de Jalpan de Serra, Landa de Matamoros, Peñamiller, Arroyo Seco, San Joaquín y Pinal de Amoles se reunieron en un espacio con la finalidad de compartir lo mejor de su gente y sus raíces.
Los jardines A y C del Centro Educativo y Cultural Manuel Gómez Morín sirvieron de marco para la muestra de artesanías, platillos tradicionales y presentaciones de música y danza de las regiones, para disfrute de los asistentes.
En el Jardín A estuvieron presentes los municipios de Landa de Matamoros, Arroyo Seco y Jalpan de Serra; mientras que al Jardín C estuvo Pinal de Amoles llegaron Peñamiller y San Joaquín.
Fue una gran fiesta la que se vivió el sábado y domingo, de 11 de la mañana a 6 de la tarde, donde decenas de familias descubrieron el arte, la cultura y las tradiciones de la Sierra Gorda queretana.
En el recinto se expusieron artesanías elaboradas con pino, pomadas medicinales de hierbas y artesanías de palma de cinco comunidades indígenas de Xi'iui. Además, en el taller de artículos en barro, los participantes exploraron su talento.
Unas ricas enchiladas de Landa de Matamoros hechas con chile rayado, un delicioso café orgánico de Neblinas de Guadalupe, además de refrescantes nieves de Jalpan de Serra degustaron los asistentes.
Especial atención tuvo el pan de pulque y el mole de salsa macha de Jalpan, así como la mermelada elaborada con fruta de la sierra, como el mango, lichi, zarzamora, maracuyá, calabaza y pitaya.
A lo largo de la jornada del domingo se presentó un amplio programa de actividades artísticas para toda la familia, con la exposición de indumentarias de los seis municipios serranos.
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Además del talento de los integrantes del Ballet Folklórico Infantil y Juvenil Santiago de Querétaro, el grupo de danza Lan-Ha y el Trío Real de la Lagunita y el Ballet Folklórico de Adultos Xita.
También contagió de alegría el ambiente el grupo de danza Flor de Cempasúchil y el Trío Las Flores de la Huasteca, huapango en vivo y baile huasteco de San Joaquín.
Entre los platillos típicos más solicitados destacó el zacahuil de Jalpan de Serra, un tamal gigante horneado con carne de pollo y cerdo, que la familia de Marisela Chávez Pérez elabora desde hace 30 años.
“Toda la familia sabe hacer zacahuil, antes no lo vendíamos, sólo era para eventos familiares, pero ahora ya es una manera de sobresalir económicamente”, comentó.
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Gracias a la venta de este delicioso platillo, que puede encontrarse en la región de la huasteca potosina, Marisela pudo cursar la licenciatura en Derecho en el campus Jalpan de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).
“En diciembre fue mi graduación de licenciada en Derecho, y de mi venta yo pude pagar mi carrera. Siempre quise ser licenciada, siempre me gustaron las leyes”, mencionó.
Marisela es madre de dos hijos, y cuatro hijos de corazón, a quienes apoya e impulsa para que estudien y terminen una carrera universitaria.
“Estudiar Derecho era mi sueño, tuve a mis hijos, me divorcié. Encarrilé a mis hijos a estudiar y dije: ‘Ahora sigo yo’, y ya terminé, ¡lo logramos gracias a Dios!”, expresó.
Zacahuil es una palabra náhuatl que significa tamal grande o tamal gigante. Este platillo es elaborado con maíz quebrado, agua, sal, manteca y carne; el proceso de preparación es de cuatro horas y un cocimiento de entre 12 a 17 horas; lleva alrededor de 100 hojas.