Sociedad

El Triángulo Sagrado busca el reconocimiento de la UNESCO

Investigadores y autoridades trabajan para obtener certificación para el geoparque, cuyo nombre engloba la Peña de Bernal y los cerros del Zamorano y del Frontón

FOTO. DOMINGO VALDEZ
21/01/2026 |08:03
Domingo Valdez
Corresponsal en QuerétaroVer perfil

Investigadores, en conjunto con autoridades locales, trabajan para lograr la certificación por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) del geoparque Triángulo Sagrado, en Querétaro, con el propósito de que la gente pueda disfrutar y conocer la riqueza natural de la entidad, además de apoyar a los pueblos originarios, pues su integración es esencial para este tipo de proyectos.

Gerardo de Jesús Aguirre Diaz, investigador del Instituto de Geociencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Campus Juriquilla, señala que el geoparque Triángulo Sagrado abarcaría una parte amplia del estado. Su nombre se debe a las tres montañas del triángulo de la cultura otomí-chichimecas, que tiene el Valle sagrado entre la Peña de Bernal, el cerro del Zamorano y el cerro del Frontón.

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La zona entre estas tres montañas cuenta con amplia riqueza cultural originaria, como costumbres, tradiciones y celebraciones otomíes-chichimecas, a tal grado que fue declarada Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad en 2009, con la peña sagrada como guardiana.

Las tres montañas representan la geodiversidad y la biodiversidad que hay en el geoparque. Cada una es diferente geológicamente y en edad, pues mientras que el cerro del Frontón está constituido por rocas de antiguos mares de 245 millones de años, en el cerro del Zamorano hay dos tipos de rocas volcánicas, su base está compuesta por ignimbritas, que son mesetas de rocas formadas por súper erupciones de hace 30 millones de años, conocidas como cantera. Sobre esta meseta está un volcán que se formó hace 10 u 11 millones de años.

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Luego está la peña de Bernal que es una formación volcánica, mas no un volcán, pues es un domo volcánico. Se formó a partir de una masa de lava extremadamente viscosa que emergió a la superficie y no fluyó, creando un tapón en el conducto por donde brotó. Se formó hace 8.7 millones de años y es la más joven de las tres.

En el área del geoparque debe de haber información de la zona, para que los visitantes se lleven algo más cuando lo visiten. A la fecha, dice el especialista, hay 60 sitios donde la gente puede encontrar información.

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El Triángulo Sagrado abarcaría nueve municipios del estado: Querétaro, El Marqués, Pedro Escobedo, Colón, Cadereyta de Montes, Ezequiel Montes, Tequisquiapan, Tolimán y San Joaquín. Son cinco mil 300 kilómetros cuadrados en total. Estas dimensiones han hecho que los trabajos en el geoparque se vuelvan más laboriosos, pues se tiene que coordinar a muchos actores involucrados.

“Se trata de un geoparque mucho más grande de lo normal porque no quisimos dejar fuera a la Sierra Gorda, porque esta zona tiene mucha belleza y muchos lugares muy interesantes para ir y debía quedar integrada al parque. La parte occidental abarca los municipios de El Marqués y un poco de Colón, que abarca la parte volcánica del parque.

Esta geodiversidad que vemos en el geoparque se debe a que el país está dividido en diferentes provincias geológicas. En la peña de Bernal se intersectan o se sobreponen tres grandes provincias geológicas de México: la Sierra Madre Oriental, la Sierra Madre Occidental y la otra provincia de costa a costa que es el Cinturón Volcánico Mexicano o Eje Neovolcánico”, abunda.

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Los geoparques están adscritos a la UNESCO y son áreas donde las personas pueden disfrutar de los paisajes naturales, de las montañas, valles y barrancas. Son lugares sin barreras, donde también se aprecia la riqueza cultural de la zona.

“Los geoparques integran, de una manera holística, tres cosas: Educación, porque son informativos y educativos; la naturaleza, tanto biológica como geológica, y la parte cultural y social de la zona.

Al integrar todo eso, los geoparques son multidisciplinarios y transdisciplinarios, porque abarcan a muchos factores y muchas instituciones, comunidades. Buscan mucho que las comunidades que habitan en el geoparque se sientan orgullosas y tengan un sentido de pertenencia e identificación con su entorno y es lo que nosotros les explicamos cuando visitamos a las comunidades. Se involucra a las autoridades estatales y municipales, universidades, instituciones de todo tipo”, indica.

Es una amalgama de muchos factores e instituciones trabajando para el objetivo de educar, divulgar y proteger.

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La idea de los geoparques nació en 1990, cuando se crearon los primeros en Europa. En 2015 se hicieron bajo el concepto de geoparques mundiales Unesco, con la incorporación de esta instancia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y son manejados a través de la misma.

Actualmente hay 230 geoparques en 50 países. México tiene dos certificados por la Unesco. Uno, en Oaxaca, llamado La Mixteca Alta. El otro, en Hidalgo, con el nombre La comarca minera y fueron certificados desde 2015.

“Nosotros estamos proponiendo otro geoparque en Querétaro y estamos en la fase de proyecto, porque estamos armándolo, y una vez que estemos listos para ser evaluados por la Unesco, cuando hayamos cumplido con todos los requisitos que se piden ahora para ser un geoparque UNESCO.

Vendrían personas expertas de otros geoparques del mundo, para hacer una evaluación y dar su visto bueno o decir que todavía no se está listo”, precisa. Resalta que ya trabajan como geoparque desde hace algunos años, pero la certificación de la Unesco es lo que les faltaría.

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Una de las partes principales para valorar de manera positiva a un aspirante a geoparque es tener un inventario de todos los sitios de interés, o geositios. El referente emblemático, por ejemplo, es la peña de Bernal.

Otra parte, y más complicada, es la social, pues se tiene que integrar a las comunidades, a los habitantes de los territorios, sobre todo a las comunidades más vulnerables, para que con el geoparque puedan generar recursos sustentables. Un ejemplo, pueden ser los guías que deben ser originarios de la zona, así como la comercialización de las artesanías.

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