La violencia no se responde con la violencia, consideró el vocero de la Diócesis de Querétaro, Martín Lara Becerril, quien señaló que los daños ocasionados al templo de San Francisco durante la marcha 8M, representa un ataque a la fe católica y un daño patrimonial. “Para los católicos representa un ataque a nuestra fe católica, aunque es algo material, son nuestros signos religiosos, es nuestra vida religiosa, y se ve vulnerada”, afirmó.
Señaló que la Iglesia Católica respeta la lucha de las mujeres, pero consideró que los daños a los templos no son congruentes con sus demandas.
“Respetamos mucho la lucha de las mujeres, las mujeres como tal, respetamos la dignidad como personas, pero el hecho de que la violencia se responda con la violencia, no habla de una gran congruencia”, señaló.
Refirió que cada año, la Iglesia de San Francisco ha sido uno de los blancos de ataque durante la marcha del 8 de marzo, posiblemente porque queda en el paso de los contingentes.
Reconoció que el Gobierno del Estado y las autoridades, han hecho un gran esfuerzo por preservar la integridad de todos los edificios públicos, no solamente las iglesias, debido a que son patrimonio mundial.
Mencionó que el intento de quemar la puerta de la iglesia de San Francisco durante la manifestación del domingo pasado, no pasó a mayores gracias a las acciones preventivas que realizaron las autoridades.