En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, el Colectivo Desaparecidos Querétaro y la Red de Unidas Siempre Buscando realizaron ayer el festival cultural “La memoria a las calles. Buscando a Juan, buscando a todxs”, en Plaza Fundadores de la capital.
Antes, a las 10:00 de la mañana, el obispo de la Diócesis de Querétaro, Fidencio López Plaza, ofició la misa por los desaparecidos en el Templo de la Cruz, donde reconoció que las mujeres buscadoras representan el valor de la búsqueda, la esperanza y el amor.
“Es impresionante ver cómo en sus pasos va la esperanza y va el amor caminando, quieren encontrar la verdad de historias que han ido tejiendo poco a poco, pero se concretizan en un acto de comunión, fe, esperanza y amor”, expresó.
Te podría interesar: Querétaro: desapariciones de personas y desesperación (política)
Reconoció que la Iglesia no cuenta con autoridad para hacer muchas cosas, pero mantiene siempre las puertas abiertas para las familias buscadoras. “Nosotros no tenemos la autoridad para hacer muchas cosas que quisiéramos junto con ustedes, pero, como ya lo hablamos personalmente, la Iglesia tiene sus brazos abiertos para ustedes”, expresó.
El obispo advirtió que el reclamo de las familias de personas desaparecidas se ha convertido en un “grito creciente y en ocasiones amenazante.
Reconoció el papel de las mujeres buscadoras, que representan a miles de familias que buscan a sus seres queridos.
Uno de los integrantes religiosos en el evento, Fray Flavio Chávez García, destacó que las familias no solamente llevan ante Dios el sufrimiento provocado por la desaparición de sus familiares, sino también la esperanza de encontrarlos.
“Su búsqueda, su esperanza, no solamente sus sufrimientos, sino también la esperanza que tienen de que sus familiares puedan ser encontrados”, expresó.
Lee también: Fortalecerán transparencia de Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Querétaro
El religioso reconoció las dificultades que enfrentan las familias durante las jornadas de búsqueda y señaló que, además del trabajo físico que implica recorrer terrenos y remover piedras, existe otra dificultad relacionada con la falta de sensibilidad de las autoridades y de la sociedad.
“Es más difícil encontrar la madurez del corazón de las autoridades y muchas veces en la sociedad”, señaló.
También cuestionó la manera en que algunos sectores de la sociedad colocan sus intereses personales y políticos por encima de las necesidades de los demás.
“Ya nada más piensa en sus propios intereses, en sus intereses partidistas, en su egoísmo, de su dinero, de su poder, de sus lugares de poderío y de influencia y no les importa nada más”, sostuvo.
Por su parte, Yadira González, del colectivo Desaparecidos Querétaro, puntualizó que el festival no es un festejo, sino una conmemoración para alzar la voz y visibilizar a las personas desaparecidas:
“No es un día que festejamos, que no se entienda que esto es un festejo, esto es una conmemoración, es levantar la voz y decir ‘hay desaparecidos, hay desaparecidos en Querétaro, hay desaparecidos en México, y aquí estamos’, es para que la sociedad los vea y podamos crear conciencia”.
Con este festival, Yadira recuerda la desaparición de su hermano Juan, ocurrida el 16 de junio de 2006.
Lee más: Mantienen la esperanza por encontrar a sus desaparecidos
Puntualizó que no hay una cifra oficial de desaparecidos en Querétaro, pero la Comisión Local de Búsqueda tiene alrededor de 600 reportes activos.
Como parte de las actividades, del 24 al 30 de agosto, realizaron jornadas de búsqueda, acciones de visibilización, visita a centros de adicciones y revisión de expedientes en el servicio médico forense.
“Desgraciadamente Querétaro sigue sin entender la importancia de entrar a los centros penitenciarios, porque también ahí hemos encontrado personas desaparecidas”, dijo.
En el festival, se realizó una acción colectiva de memoria, talleres, entre otras actividades.