Sismos pueden ser provocados por actividad solar: UAQ

Temblor del día 7 coincidió con una tormenta geomagnética: Omar Chávez
UAQ, Campo magnético, Tormenta geomagnética, ingeniería civil, tierra, Placas Tectónicas, sismo, terremoto, temblor, 7-S, sismo en México
Foto: ARCHIVO. EL UNIVERSAL
25/09/2017
03:37
Redacción Querétaro
-A +A

La actividad solar, tal como una tormenta geomagnética, podría estar activando el campo magnético terrestre y éste, a su vez, habría provocado el movimiento de las placas tectónicas que generaron los sismos de días pasados, asegura un estudio de Omar Chávez Alegría, quien funge como coordinador de la carrera de Ingeniería Civil de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).

Dicho estudio dista de la teoría que afirma que el movimiento mecánico de las placas en el manto superior de la Tierra es lo que provoca la fricción en la corteza y la consecuente liberación de energía en un movimiento telúrico.

Chávez Alegría señaló que los sismos podrían ser ocasionados por un elemento electromagnético antes que uno mecánico, debido a que podemos medir el campo magnético con una brújula de manera permanente, además de que la magnetósfera es el campo protector más importante de frente a las tormentas solares.

Artículo
De acuerdo al investigador de la UNAM, Ramón Zúñiga Dávila-Madrid, el sismo del pasado 19 de septiembre alcanzó una intensidad de 4 grados en Querétaro.
En Querétaro sí puede temblar, dice investigador de la UNAMEn Querétaro sí puede temblar, dice investigador de la UNAM

Se ha encontrado una relación entre la actividad solar y los sismos, por lo que el fenómeno tendría lugar como consecuencia de una influencia externa al globo terráqueo que puede activar su campo magnético, y no interna como que sea ha especulado. Como muestra, indicó, está el sismo del pasado 7 de septiembre que coincidió con una tormenta geomagnética solar clase G3, lo que pudo haber ocasionado también la ionización de la atmósfera terrestre.

“Realmente no sabemos mucho de lo que tenemos debajo de nuestros pies, nosotros suponíamos que era rígida pero las últimas excavaciones han determinado que es, más bien, fluida de manera muy superficial en distintos puntos de la corteza terrestre, por lo cual es imposible la realización de la excavación”, detalló.

Por ello, el coordinador de Ingeniería Civil de la UAQ puntualizó que los movimientos telúricos se componen principalmente de dos tipos de ondas: las de compresión y las de corte.

Las ondas de compresión, explicó, viajan siempre en una misma dirección, sin llegar a generar daños y es posible detectarlas con los sismógrafos. Mientras que las ondas de corte llegan posteriormente y éstas son las responsables de los sacudimientos que causan el deterioro de las construcciones.

Comentarios