Sociedad

Problemas afectivos llevan a jóvenes a caer en adicciones

Abandono, rechazo y soledad, factores que llevan a consumir drogas: especialista

No se ha llegado a comprender de manera clara el concepto de adicción-dependencia, pues en muchos casos se sigue viendo como un vicio y no como una enfermedad, que es de lo que se trata, señala especialista. (CÉSAR GÓMEZ. EL UNIVERSAL)
24/01/2017 |03:13
Domingo Valdez
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Los problemas afectivos, emocionales, psicológicos y el aislamiento social predisponen a las adicciones entre los jóvenes, informó Aarón Sandoval, director de la Comunidad Terapéutica Especializada en Adicciones Juamai A.C., por lo que se debe dar un tratamiento integral a los pacientes y no sólo como adictos.

En conferencia de prensa, señaló que en dicha organización se tratan las adicciones no sólo en el aspecto de dejar de consumir, sino en todos los rubros de la personalidad de los individuos en tratamiento.

Comentó que en el estado de Querétaro hay un alto índice de adicciones, incluso “las mujeres hoy día tienen un alto nivel de dependencia al alcohol, es un estado a nivel nacional con alto índice de consumo de alcohol”.

Abundó que en el caso de El Marqués, en específico, los jóvenes llegan a temprana edad con adicción al PVC, a la marihuana, así como al alcohol, siendo en promedio los 14 años cuando comienzan el consumo de sustancias.

En tanto, el psicólogo Héctor Ángeles Zaragoza aseveró que el abandono, el rechazo y el sentimiento de soledad en la persona, influye para que caer en las adicciones.

“En un momento las sustancias se convierten en una medicina, y por eso cuando me siento estresado, cuando me siento ansioso, algo hace click en mi cerebro que me permite (pensar) que estas sustancias me están aliviando. Es ahí que hace un click en mi persona y voy a querer consumir. Nuestra sociedad se vuelve cada vez más estresante”, aseveró.

Agregó que no se ha llegado a comprender de manera clara el concepto de adicción-dependencia, pues en muchos casos se siguen viendo como un vicio y no como una enfermedad, cuando es ésta última.

“El tratamiento clínico no tiene que ver nada más con la represión del consumo y de tener la fuerza de voluntad para dejar de consumir, sino que tiene que ver en buscar en lo más profundo de la persona, qué es aquello que empuja a la persona a buscar este tipo de sustancias como un medicamento”, enfatizó.

Subrayó que el estrés que se genera dentro de la familia también contribuye a que los jóvenes buscan las sustancias para escapar de su realidad, pues los padres de familia suelen comentar los problemas sociales, como la inseguridad, en el hogar, generando angustia en los niños y adolescentes.

“La persona tiene miedo a vivir, ‘necesito algo que me calme’. Es por eso que ha aumentado el consumo de sustancias. Consideramos que una de cada 10 personas consume sustancias. El 10% de la población, y no es el porcentaje que está recibiendo la atención adecuada”, enfatizó.

Tratamiento errado. Algunas veces, abundó, el tratamiento que se les da es sólo reprimir el consumo y muchas ocasiones son “encerradas” para alejarlas del consumo, pero no son tratadas, por lo que piden que se tome conciencia para que la persona sea tratada, considerada como una persona que tiene un problema afectivo o emocional, incluso moral o ideológico.

“El alcohol se puede convertir en un amigo muy bueno. Hay personas que pueden elegir el alcohol a estar con su familia. El aislamiento que está viviendo la sociedad es algo que debemos atender entre todos”, precisó el especialista.