Parque Bicentenario, punto de reunión familiar

Los fines de semana asisten al lugar para reforzar la unión y comunicación
Foto: Archivo EL UNIVERSAL
05/03/2017
01:55
Gonzalo A. Flores
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Buscar los momentos para poder afianzar los lazos más allá del vínculo sanguíneo, encontrar el tiempo para poder jugar con los hijos pequeños, compartir inquietudes con los que son adolescentes, son tareas obligadas para las familias actuales, sin embargo las responsabilidades, compromisos y las necesidades económicas dejan muy poco tiempo para ello.

Es por eso que cientos de familias del estado acuden al Parque Bicentenario, en Santa Rosa Jáuregui, para contrarrestar un poco las ausencias de los padres debido a los amplios horarios de trabajo. La familia se celebra en familia, y mientras más instantes juntos se aprovechen, es mejor.

Así lo consideró Romel Espino, quien debutó como papá hace poco más de cinco años.

Es policía municipal de Celaya y para su día de descanso, programó una visita al parque de diversiones junto a su esposa y sus dos pequeñas hijas.

“Se reducen tiempos de convivencia, actualmente se necesita organizar muy bien el tiempo porque entre el trabajo y las labores hogareñas es muy poco el tiempo que queda para convivir con la familia, pero son momentos necesarios para salir de la rutina, para romper con la costumbre”, afirmó.

Sus hijas revisan uno de los puestos de gorras y accesorios mientras su papá platica con EL UNIVERSAL Querétaro. Sin duda para él, consolidar una familia le ayudó conocer las verdaderas prioridades.

“Siento que fue un cambio favorable, ayuda mucho a la madurez y el desarrollo emocional, enseñas a controlar emociones y a convivir en conjunto, es como tener un equipo y saber hacer que funcione bien pero con las personas que amas, es saber enfocar tus sentimientos y tener el orgullo y la recompensa de ver como el esfuerzo que estás haciendo, se aprovecha en tu círculo familiar, ver cómo van creciendo y desarrollándose los hijos”, platicó.

Su trabajo como policía también ha sido importante para conocer diversas problemáticas que a su parecer afectan a las familias actuales.

 

“Por el trabajo que desempeño logro ver que hay muchas familias donde motivos como el estrés laboral, la drogadicción, los empleos mal pagados hacen una afectación general en las familias y a lo mejor son emociones o estrés mal enfocado, que hace que la persona explote con la familia o que no le des la importancia a ese círculo por ambición o necesidad de ganar un poco más”, aseguró.

En su caso, Romel contó con el apoyo de sus padres antes y después de conocer la paternidad.

“Son los abuelos los que hacen el paro. El rol de los abuelos en la actualidad en el apoyo sentimental y muchas veces parte esencial del desarrollo formativo de los hijos es muy importante, sobre todo a la velocidad que va la vida en estos momentos”.

Día de cumpleaños. Junto al gran lago que se encuentra en el Parque Bicentenario hay una fuente donde esta casa editorial encontró a Óscar Lira junto a su familia, su esposa Minerva Hernández y sus dos pequeñas Alejandra y Regina.

Precisamente Alejandra fue la causante de su visita al parque, pues el día de ayer fue su cumpleaños número cuatro y como cualquier pequeño permanece esperando los chorros de agua que brotan del piso intercaladamente, mismos que la hacen sonreír al mojarla.

Son 10 años los que Óscar Lira ha vivido en Querétaro, estado al que llegó procedente de la Ciudad de México

“La familia es primero que todo”, es la frase que tiene presente que le decían tanto sus abuelos como los padres de Óscar. “Nunca lo he sentido tan real hasta ahora que soy papá. Me queda claro que mi familia es mi prioridad ante cualquier cosa y la motivación que da al escuchar cuando llego a casa y me grita papá, me pregunten como me fue, que quieran jugar, es una satisfacción muy especial recordando las palabras de mis abuelos”, platicó.

Es por eso que si no hay algún evento para cubrir el fin de semana en su faceta como fotógrafo, dedica todo su tiempo a su esposa e hijas.

Óscar consideró la presión social como uno de los males que aquejan actualmente a las familias mexicanas. “Las familias de antes obligaban a casarte y tener hijos antes de los 20 años, pero creo que de los 20 hasta los 28 años es una etapa que se debe de disfrutar de otra forma, en mi caso me funcionó cambiar esta situación”.

Familias van y vienen por los pasillos del Parque Bicentenario. Suben a los juegos, se reúnen en círculo para disfrutar un picnic al aire libre. Los niños corren y los padres los cuidan. Juntos padres e hijos también alimentan a los patos que nadan en el lago, pero lo más importante es la convivencia entre todos, esos recuerdos que con el paso del tiempo se suman para ser rememorados en reuniones o pláticas de años posteriores, pues la familia es y seguirá siendo el núcleo más importante de una sociedad y hoy la celebramos.

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