Estrés laboral causa baja productividad

Portada 27/03/2014 02:16 Actualizada 08:55

Bajo rendimiento, ansiedad, dolor de cabeza, taquicardia, gastritis, colitis, hipertensión arterial y ausentismo, son algunos de los síntomas que acompañan al estrés laboral, aseguró el sicólogo adscrito al Hospital General Regional (HGR) número uno del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Querétaro, Juan Carlos García Ramos.

Se considera que las profesiones con mayor incidencia en este tipo de casos son: médicos, obreros, mineros, periodistas, policías, pilotos aviadores y puestos directivos.

El estrés relacionado con el trabajo está identificado por agotamiento, insatisfacción, irritabilidad, agobio, apatía, baja autoestima e improductividad, lo que provoca afecciones físicas y psicológicas, citó la experta.

Estos síntomas son una de las principales causas de trastornos musculares, esqueléticos, gastrointestinales y transtorno mental.

“El estrés es una respuesta orgánica que produce cambios fisiológicos como liberación de adrenalina, incremento de la glucosa y el volumen sanguíneo, acelera el ritmo cardiaco y retrae los músculos, lo que deriva en la presencia de enfermedades”, se informó a través de un comunicado del Instituto.

Para eso el IMSS cuenta con terapia sicológica para aprender a manejar la tensión en el área laboral, así como actividades de recreación y ejercicio para contrarrestar este padecimiento, como el programa “Una pausa para tu salud”, que sirve para disminuir la presión en el trabajo.

Por medio del documento se recomienda a los derechohabientes que acudan con su médico familiar para solicitar la ayuda profesional ante los primeros síntomas de alerta, como cansancio, dolores de cabeza constantes, insomnio, temblor, sudoración, mal humor y poca capacidad para relacionarse.

Medidas preventivas

De acuerdo con el estudio Estrés laboral, realizado por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT) y el Centro Nacional de Condiciones de Trabajo de Dulcet, Barcelona, una de las maneras de prevenir esa afección es que los directivos faciliten una descripción clara del trabajo que hay que realizar, de los medios materiales de que se dispone y de las responsabilidades.

La falta de definición de lo que se espera de un individuo, que su papel sea confuso, es un factor importante en la generación de estrés, pues el desconocimiento se traduce en una sensación de incertidumbre y amenaza.

Otra forma de evitar eso es asegurarse de que las tareas sean compatibles con las capacidades y los recursos de los individuos y proporcionar la formación necesaria para realizarlas de forma competente, tanto al inicio del trabajo como cuando se produzcan cambios.

Controlar la carga de trabajo, también es importante, tanto el exceso como la poca actividad pueden convertirse en fuentes de estrés.