Cuántas veces ha escuchado en las noticias sobre víctimas de fraudes por cajas de ahorro que desaparecen con el dinero de los usuarios, para evitar ese tipo de ilícitos, antes de guardar su dinero en un lugar de ese tipo debe revisar si está constituido legalmente como una Sociedad Cooperativa de Ahorro y Préstamo (SCAP).

Asimismo debe revisar si está o no autorizada para operar por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

De acuerdo con datos del Fideicomiso del Fondo de Supervisión Auxiliar de Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo y de Protección a sus Ahorradores (Focoop), actualmente se encuentran registradas 624 sociedades a nivel nacional, de las cuales solamente 86 cuentan con autorización.

Las sociedades restantes no han sido autorizadas, 302 son de nivel básico, es decir, son pequeñas, por el tamaño de sus activos son menores a 2.5 millones de Unidades de Inversión (UDIS) y no requieren autorización de la CNBV.

Otras 183 se encuentran en situación de prórroga o en proceso de autorización, 28 aún no han sido evaluadas y 25 no han presentado información financiera, lo que significa que están en situación de insolvencia o potencial quiebra, es con estas últimas con las que se debe tener especial cuidado en no depositar sus ahorros.

De acuerdo con la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de las Instituciones Financieras (Condusef) una verdadera SCAP da un certificado que lo acredita como socio, permite participar en la toma de decisiones, da voz y voto en las asambleas generales y mantiene informado sobre la situación financiera de la sociedad.

Las cajas de ahorro no tienen clientes, sino socios; es decir, no hay un beneficiario único de las ganancias de éstas.

Un ejemplo de ello es que para pertenecer a una caja de ahorro tiene que aportar una cuota inicial, lo que forma parte del capital social de la cooperativa y a cambio le entregan un certificado que lo acredita como socio.

Si después decide abandonar la sociedad, le devuelven su aportación junto con sus ahorros, siempre y cuando no haya dejado algo en garantía de algún préstamo vigente.

Otro factor que distingue a las cajas confiables es que cada socio tiene voz y voto en las asambleas y es su derecho recibir información financiera de la sociedad en el momento en que la solicite.

Ponga atención en focos rojos

Una caja de ahorro que puede incurrir en algún fraude es donde hay un administrador único o “dueño”. Ofrece elevadas tasas de interés, superiores a 10% anual por sus ahorros.

Este tipo de instituciones aparecen de un día para otro y no dan copia del contrato al formalizar su relación con la sociedad.

Para evitar caer en cajas inseguras, es recomendable investigar sobre la seriedad y antigüedad de la institución, pregunte si cuenta con un fondo de protección al ahorro.

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