De las 205 empresas de seguridad privada que dan servicio en Querétaro, 14% son patito al no estar registradas ante la Secretaría de Seguridad Ciudadana para operar como tales, informó Mario Aguilar Becerril, presidente de la Unión de Empresas de Seguridad Privada de Querétaro.
Hasta hace tres años en la capital del estado se tenían registradas entre 60 y 80 empresas en esas condiciones y hoy la cifra ha decrecido al llegar a 25 con un promedio de 180 guardias. En contraparte, las compañías formales del ramo operan con una plantilla de 5 mil elementos debidamente capacitados administrativamente en seguridad e higiene, que es lo que requieren las empresas por las que son contratados.
En los últimos tres años el número de empresas que prestan este servicio en Querétaro se ha incrementando 10%, lo que equivale al establecimiento de nuevas compañías que llegan a la región y que demandan del servicio, tanto del sector comercio, servicios, industrias así como de fraccionamientos.
Para quienes contratan grupos de seguridad privada es fundamental que antes de convenir, verifiquen que cuentan con el permiso de la SSC, que es quien las regula y capacita al personal, de lo contrario se corren riesgos de que el personal no pueda atender emergencias que se llegan a presentar en el ejercicio de su trabajo.
“Nosotros desde cuando iniciamos el servicio de seguridad nos hemos preocupado por capacitar a nuestro personal, le ponemos filtros por el tipo de trabajo que van a realizar. La capacitación consiste en prevención y ataque contra incendios, que es uno de los accidentes más frecuentes que se llegan a presentar en las fábricas, les damos conocimientos básicos de primeros auxilios y como deben hacer un excelente control de accesos a fábricas e industrias”, refirió Molina Becerril.
El personal acreditado ante la SSC, cuenta con seguro de vida y su salario depende de su grado académico y capacidades. “Hay empresas que contratan tres guardias y en promedio pagan 3 mil pesos mensuales por cada uno. Las más grandes contratan un promedio de hasta 50 guardias por un costo de 8 mil a 9 mil pesos, cada uno, dependiendo de la calidad del perfil, si de alguno requieren el uso de computadora o que cuente con preparatoria”, dijo.
No obstante que es la SSC quien los capacita, los guardias de seguridad privada no están aptos para repeler una agresión con arma ya que incluso no tiene permiso para portar una. “Están preparados para someter a una persona, en un momento dado pueden usar su gas lacrimógeno o usan una tofa, pero no están preparados para enfrentarse a balazos, no pueden portar armas, sólo los que trasladan valores, los guardias de seguridad son más peligrosos con arma ya que en un determinado momento se puede llegar a desatar una balacera y herir a algún usuario”.
El guardia de seguridad, continuó, Molina Becerril, es un auxiliar de seguridad e higiene en las empresas, sus labores son internas por lo que es innecesario traer armas. “En el supuesto caso que llegaran a autorizar armas al guardia de seguridad privada sería una 48 o 9 milímetros, que no tiene nada que hacer contra un delincuente que trae una pavorosa AK- 47, estarían totalmente indefenso”.