Sus hazañas deportivas son reconocidas por los corredores, quienes no pierden la oportunidad de tomarse una foto con los kenianos Genoveva Jelagat Kigen y Emmanuel Chamer, éste último ganador del más reciente maratón de la Ciudad de México; aunque no siempre es fácil, pues estar lejos de casa, como lo dice Genoveva, es “un dolor en la mente”.

Caminan por los pasillos de la Expo Maratón. Llaman la atención de quienes, al igual que ellos, acudieron al Centro Cultural Manuel Gómez Morín a recoger su kit de competidores. Son los rivales a vencer en el Rock&Roll Querétaro Maratón.

“Si no estás feliz no puedes correr bien”. Genoveva Jelagat Kigen, quien nació en 1980 en Kenia, dice que le costó mucho dejar su país, ya que está lejos de su familia, en un país extraño.

“Es como tener un dolor en la mente. Llegas de entrenar y te preguntas cómo están o si ya comieron. Cuando corremos y ganamos siempre les mandamos dinero, para que coman, para que estén bien, porque si no estás feliz no puedes correr bien”, apunta la espigada atleta.

Apunta que los viajes a Kenia dependen de los resultados en las carreras y los premios económicos, pues los corredores que ganan bien pueden ir a visitar a sus familiares cada cuatro meses, mientras que los atletas que ganan menos sólo van una vez al año.

“Cuando voy están todos felices de verte. No quieren ver que llevas cosas, te quieren ver a ti, en vivo. A veces escuchan que hay gente peleando [el crimen organizado] en Acapulco [Guerrero] y ellos están siempre preocupados por nosotros y hablan, porque escuchan que hay gente matándose allá y secuestrando. Les decimos que nosotros estamos bien, siempre resaltando lo positivo, porque si les decimos lo negativo, piensan mal, no duermen”, subraya Genoveva .

Comenta que vive en la ciudad de Toluca, Estado de México, por la altura al nivel del mar y temperaturas ideales para entrenar, donde radica desde hace nueve años.

Las carreras, un sustento. Emmanuel, originario de Kenia, con 32 años de edad, tiene 10 años corriendo y este año ganó el Maratón de la Ciudad de México, con un tiempo de 2:19:30 horas. Señala que es un trabajo que les puede redituar dinero, pues estudiar lleva mucho tiempo.

Avecindado también en Toluca, menciona que salir de su país para correr en otras naciones fue complicado, pues no tenía quién lo apoyara con los boletos de avión ni con los documentos necesarios para radicar en México.

Explica que para un maratón se prepara con tres meses de anticipación, para poder estar en forma y, posteriormente, descansa un par de meses antes de participar en una competencia de fondo; sin embargo, indica que no por ello deja de participar en carreras de distancias “sencillas”, como las que contempla 10 kilómetros.

Agrega que la dieta que lleva para estar en forma y tener suficiente fuerza se compone de verduras y pescado, en menor medida carne de res y pollo; además de una rutina de entrenamiento dividido en varias sesiones diarias.

Una semana antes, refiere, necesita descansar mucho, por los entrenamientos, que consisten en una sesión en la mañana, tras la cual desayuna y duerme tres horas, y otra en las tardes, después de la cual también debe de comer y descansar al menos una hora antes de volver a dormir.

El atleta keniano, un verdadero runstar, se toma tiempo para atender a sus fans. Sus compatriotas también son objetivo de los corredores, quienes luego muestran orgullosos sus fotos con los corredores.

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