La dirigente estatal del PRI, Abigail Arredondo Ramos, manifestó su respaldo a las medidas orientadas a proteger a niñas, niños y adolescentes del reclutamiento por parte del crimen organizado, al considerar que la problemática exige tanto sanciones contundentes como acciones preventivas para frenar la normalización de la violencia entre las nuevas generaciones.
La también diputada federal calificó como oportuna la iniciativa anunciada por el gobernador Mauricio Kuri González en este sentido.
Advirtió que cada vez es más frecuente que menores de edad sean víctimas de grupos delictivos que aprovechan las necesidades económicas de las familias para atraerlos mediante engaños y falsas promesas. Por ello, sostuvo que las autoridades deben actuar para evitar que más jóvenes sean captados por organizaciones criminales.
Te podría interesar: Kuri propondrá castigar el reclutamiento de menores por grupos delictivos
Arredondo Ramos expresó además su preocupación por la manera en que algunas conductas relacionadas con el narcotráfico han comenzado a normalizarse entre la niñez. Como ejemplo, recordó una experiencia ocurrida durante una celebración del Día del Niño, cuando preguntó a varios menores qué querían ser de grandes.
“Todos me decían policía, bombero, maestro, técnico, y uno me dijo: ‘yo narcotraficante’. Eso te habla de lo que estamos viviendo y de la influencia que tienen ciertos mensajes en los niños”, relató la dirigente priista.
Consideró que este fenómeno está vinculado a una cultura de violencia que permea en distintos ámbitos de la vida cotidiana, desde el entretenimiento hasta los espacios digitales.
Lee también: Urgen a atender la deserción escolar en Querétaro
“Todo está lleno de violencia. Todas las canciones, la música, los videojuegos. Entonces hay que entrarle”, afirmó.
En ese sentido, la legisladora federal señaló que las redes sociales y las herramientas tecnológicas representan oportunidades importantes para el desarrollo de niñas, niños y adolescentes; sin embargo, también advirtió que hay riesgos que deben atenderse de manera responsable para evitar que sean utilizados por grupos criminales como mecanismos de captación.