El Congreso del Estado de Querétaro aprobó la reforma al Poder Judicial, tras un debate en tribuna en el que legisladores confrontaron posturas sobre el alcance del dictamen y su relación con el proyecto nacional de transformación del sistema de justicia.
En ese sentido, se discutió el dictamen que modifica, adiciona y deroga diversos artículos de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Querétaro y de distintas leyes vinculadas con la organización del Poder Judicial.
El dictamen fue aprobado con 19 votos a favor, cinco en contra y una abstención. Los votos en contra correspondieron a los diputados Eric Silva Hernández, Rosalba Vázquez Munguía, María Eugenia Margarito Vázquez, Blanca Flor Benítez Estrada y Claudia Díaz Gayou; mientras que la diputada Adriana Meza Argaluza se abstuvo.
La reforma contempla cambios a la Constitución local, la Ley Orgánica del Poder Legislativo, la Ley Electoral del Estado, la Ley de Medios de Impugnación en Materia Electoral y la Ley Orgánica del Tribunal Electoral, además de la abrogación y creación de una nueva Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado de Querétaro.
Durante la discusión en tribuna, la diputada Claudia Díaz Gayou adelantó su voto en contra al señalar que el dictamen no representa una transformación real del sistema judicial.
“Hoy no estamos discutiendo un tema técnico, hoy estamos frente a una decisión de fondo. ¿Queremos transformar el Poder Judicial o queremos simular lo que hacemos? Porque hay que decirlo con claridad: este dictamen que hoy se presenta no es una reforma de transformación, es un dictamen construido desde el poder panista para conservar el poder panista”, afirmó.
La legisladora sostuvo que el documento no corresponde a la propuesta impulsada por la llamada Cuarta Transformación y cuestionó que varios elementos se remitan a legislación secundaria.
“Nos lo quieren vender como una reforma alineada con el proyecto nacional, como parte de la transformación que vive México, pero la realidad es otra. No es la reforma que propuso nuestro movimiento, no es la reforma que mandató el pueblo, no es la reforma que encabeza nuestra presidenta”, expresó.
Añadió que el dictamen tiene elementos cuestionables en su constitucionalidad, tiene ambigüedades, tiene vacíos y peor aún, tiene el diseño a modo para que los mismos de siempre sigan decidiendo.
En el mismo sentido, el diputado Eric Silva Hernández cuestionó el proceso de elaboración del documento y advirtió que la reforma podría mantener estructuras de control dentro del Poder Judicial.
“Votar a favor de este dictamen es respaldar una clase política y judicial que la gente ya rechazó”, señaló durante su intervención.
En contraste, legisladores que respaldaron el dictamen afirmaron que la reforma busca armonizar la legislación estatal con los cambios impulsados a nivel nacional en materia judicial y establecer nuevas reglas para la organización del Poder Judicial en la entidad.
El coordinador del grupo parlamentario del PAN, Guillermo Vega Guerrero, afirmó que el documento fue resultado del diálogo entre fuerzas políticas representadas en el Congreso.
“Esta iniciativa que votaremos es producto del consenso de todos los partidos políticos de este Congreso”, indicó.
Con la aprobación en el pleno, el dictamen será remitido a los ayuntamientos del estado para su análisis y eventual validación, como parte del proceso constitucional para reformas a la Constitución de Querétaro.