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Evitar que los niños reciban educación sexual en las escuelas atenta contra sus derechos humanos, y quien no quiera este tipo de instrucción demuestra que “son más importantes sus prejuicios morales porque no es ético, es moral, (ya que) viene desde su ignorancia, que el bienestar de sus propios hijos”, afirmó la activista Maricruz Ocampo.
Mientras que Cinthya Casarrubias, de la organización Familias Monoparentales, afirmó que los jóvenes tienen derecho al acceso a los anticonceptivos, pues va de por medio su salud.
Luego de que a media semana el Frente Nacional por la Familia se manifestara en contra de la educación sexual en las escuelas, Ocampo calificó de “muy serio” que el frente use el derecho a la libre manifestación, asociación, a la libertad de expresión y de culto para violentar los derechos de otras personas.
“Ellos no tienen el derecho de ejercer los suyos para violentar los de otros. La verdad es que la familia es una construcción social. Si ellos defendieran a la familia natural en Arabia Saudita, estarían defendiendo la familia natural de tres esposas y un marido, porque eso es la familia natural allá”, indicó.
Apuntó que la única regla que aplica para todos los mexicanos es la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, al tiempo que aceptó que todos los ciudadanos tienen el derecho de practicar sus creencias personales, pero sin imponérselas a los demás y violentando la ley. Subrayó que la educación sexual resulta benéfico para jóvenes, pues la mayoría posponen el inicio de su vida sexual, pues a mayor información más tiempo tardan en comenzar su actividad sexual, pues se le quita el “tabú” a las cosas.
“Cómo pueden hablar de caridad, de compasión, cuando están pensando en negarles a las niñas de 12, 13, 14, 15 años el derecho a conocer cómo protegerse de un embarazo. Cómo pueden negarles a los jóvenes información sobre sus propios cuerpos, porque eso, de lo que nos está hablando, es de su ignorancia y de esta postura religiosa que han adquirido y que nos han querido imponer a todos”.
Agregó que las organizaciones conservadoras usan el discurso del miedo, de la represión, la amenaza, “como su eslogan de ‘No te metas con mis hijos’ yo les contestaría con ‘No se metan con los míos’. Esos niños que no reciban educación sexual, van a incrementar el número de embarazos, así como el número de niñas que no van a terminar la escuela, así como el número de mujeres en pobreza, y eso lo cargamos todos como sociedad”.
Consideró injusto que toda la sociedad deba de cargar con los prejuicios y la ideología de unos cuantos, sólo porque unos cuantos se oponen, además de causarles daño a los menores, pues los padres anteponen sus prejuicios al bienestar de sus hijos.
“Es muy fácil hablar desde el privilegio. Cuántas veces las personas de estos grupos se han metido a las comunidades a trabajar con las jóvenes que tienen hijos no solamente resultado de una actividad sexual temprana como consecuencia del rezago de la educación que tenemos. Muchas veces tienen hijos porque las casaron siendo niñas, o las violaron. La mayoría de ellas están en situaciones de pobreza, y la única información que reciben es en las iglesias”, enfatizó.
Sociedad de doble moral. Por su parte, Cinthya Casarrubias dijo que en países como Holanda, España y Chile, en Latinoamérica, ya hay resultados sobre la disminución de embarazos en adolescentes y nuevos casos de enfermedades de transmisión sexual.
“En España, no llega a ver más 100 adolescentes madres. Mientras que aquí, me dijo una doctora del Hospital del Niño y la Mujer, en un año podemos llenar un estadio de futbol completo con la madre, su bebé y el novio que no se hizo responsable de ese bebé. No hay punto de comparación entre una sociedad informada, que está ocupada en la formación de sus niños y adolescentes, una sociedad de doble moral como la nuestra”, sostuvo.
Rechazó que a mayor información sexual sea más pronto el momento en el que jóvenes inicien su vida sexual.
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