“La verdad soy un afortunado, no quiero que se me vea como alguien más capaz que los demás, quiero que se me vea como alguien que tuvo más oportunidades”, dice Héctor García Escamilla, estudiante de Ingeniería Física en la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), que se ha convertido en el único mexicano ganador de una medalla de oro en lo individual y el bronce en equipos durante su participación en la Olimpiada Abierta para Estudiantes Universitarios, en la especialidad de matemáticas. 

“Mi objetivo es ser físico y por qué no, ganar el Nobel”
“Mi objetivo es ser físico y por qué no, ganar el Nobel”

Adicionalmente,  después  participó en el Mundial de Matemáticas, que se llevó a cabo en Bulgaria a principios de agosto, donde consiguió el  bronce, siendo ésta la competencia más importante en el gremio y donde se enfrentó a estudiantes universitarios de las potencias más grandes a nivel mundial de la especialidad como Corea, Japón, China y Rusia.

“Fue una emoción única, inigualable, yo la verdad no me lo esperaba, fue mi primera medalla internacional y de hecho fue un salto muy grande a lo que había sido mi más grande logro, mi más grande logro en la prepa había sido bronce nacional y cuando yo lo vi, no me lo podía creer porque yo decía ‘¡wow, qué emoción ver mi nombre ahí con los rusos, con los chinos!’, y decir ‘acabas de obtener una medalla’”, recuerda. 

Esta medalla, dice, le dio confianza para darse cuenta que sí puede ser uno de los mejores del mundo, y seguir preparándose para participar en torneos donde las matemáticas son más libres,  pues se trata de resolverlas con ingenio, más que a través de un proceso establecido.

“Mi historia es claro ejemplo de que el hombre habilidoso no nace, se hace. Yo en secundaria, por ejemplo, no pasé ni al nacional; en la prepa empecé a clasificar en nacionales, pero sólo alcancé un bronce; en la universidad me lo tomé todavía más en serio y estoy obteniendo los resultados, logrando medallas a nivel internacional”, comenta.

Una pieza fundamental de esta formación ha sido don Pedro García, padre de Héctor, quien recuerda que, desde pequeño, su hijo  mostró habilidades distintas al resto de los niños, las cuales no fueron en su momento identificadas correctamente por sus profesores, quienes incluso aconsejaron enviarlo a terapia psicológica, pues pensaban que su habilidad era un síntoma de un problema.

“Había momentos durante todo el proceso de la primaria donde comenzó a recibir un reconocimiento aquí y otro reconocimiento acá y notamos que tenía algunas facilidades para no solamente una materia en especial, incluso en el atletismo que se le dio muy bien, llegando a ser campeón estatal y regional de salto de longitud y compitiendo en olimpiada nacional de la especialidad”, recuerda.

Todo este trayecto lo llevó a ser ganador de la Olimpiada de Conocimiento Infantil en el año 2012, con el que incluso conoció al entonces presidente Felipe Calderón, para enseguida empezar con la secundaria, donde se dieron  las competencias de matemáticas y física, e incluso la de historia, donde se inclinó por las matemáticas.

Si bien su familia ha estado detrás de Héctor desde el principio, el propio estudiante reconoce que sin sus profesores no habría podido lograr llegar hasta  donde está; uno de ellos es Víctor Antonio Aguilar, quien  es mentor de Héctor, y que lo ha venido acompañando desde hace unos años.

“Para mí es una satisfacción muy grande, porque ves el entrenamiento que ha tenido y ves la evolución del estudiante, en el caso de Héctor, yo lo conocí cuando estaba en la preparatoria y te das cuenta de la evolución que tiene, por ejemplo, él sí evolucionó mucho en todo el entrenamiento, y a mí me da mucha alegría el resultado que obtuvo ahorita porque vi el esfuerzo que le puso”, declara.

“Mi objetivo es ser físico y por qué no, ganar el Nobel”
“Mi objetivo es ser físico y por qué no, ganar el Nobel”

Josué Trejo es otro de los profesores de Héctor, con quien actualmente trabaja en la tesis para su titulación de la carrera, la cual está enfocada en desarrollar una red neuronal para clasificar galaxias, lo que se podrá aplicar en un efecto que se conoce pero del que no se sabe el origen, denominado relación morfología-densidad.

“En los cúmulos de galaxia, se ve que en los centros de esos objetos, hay muchas galaxias elípticas y, conforme uno se va yendo a las orillas, hay menos, cada vez menos, en cambio para las galaxias espirales, es al revés, hay muy pocas en el centro y conforme uno se va a las orillas, van siendo menos y menos. El problema de ese tipo de estudios es justamente clasificar las galaxias”, detalla.

Abunda que anteriormente un astrónomo se dedicaba a clasificar las galaxias una por una, por lo que actualmente no existe una base de datos grande con galaxias ya clasificadas, por lo que con esta red neuronal se pretende clasificar una gran base de datos de galaxias para después enseñarle a una computadora a clasificarlas.

Héctor reconoce que este triunfo y todo lo que está logrando le dio la confianza para saber que puede competir con los mejores del mundo.

“La verdad soy un afortunado, no quiero que se me vea como alguien más capaz que los demás, quiero que se me vea como alguien que tuvo más oportunidades. Quiero estudiar Mecánica Cuántica, mi objetivo es ser un físico y, por qué no, algún día ganar el premio Nobel, es posible, por qué no, ese es mi gran objetivo en esta vida”. 

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