Al interior de la Universidad Autónoma de Querétaro creemos firmemente que las instituciones públicas se fortalecen cuando el diálogo prevalece y cuando el consenso se construye con responsabilidad. La reciente firma de la revisión contractual con nuestros sindicatos es muestra clara de ello: un proceso que privilegió la comunicación franca, el respeto mutuo y la transparencia respecto a nuestra realidad financiera.
Por segundo año consecutivo, la UAQ alcanzó el alza más alta del país en el sector educativo. Con el Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad Autónoma de Querétaro (STEUAQ) se pactó un aumento global del 6.2%: 4.2% directo al salario y 2% en prestaciones no ligadas al salario.
En el caso del Sindicato Único del Personal Académico (SUPAUAQ), el ajuste directo al salario fue del 4.2%, colocándonos igualmente por encima del promedio nacional en escuelas públicas de educación superior.
Este resultado no fue producto de la improvisación. Fue consecuencia de mesas de trabajo responsables, de encuentros participativos y de una comisión revisora que analizó con seriedad cada posibilidad financiera. El contexto nacional es complejo. El incremento federal estuvo por debajo de la inflación, lo que nos obligó a realizar ajustes internos, fortalecer medidas de austeridad y aplicar una reingeniería administrativa que permitiera cumplir este compromiso sin afectar la estabilidad institucional.
Agradezco la disposición al diálogo y la sensibilidad mostrada por las representaciones sindicales, encabezadas por el Licenciado Alejandro Silva Martínez (STEUAQ) y el Doctor Luis Osvaldo Gutiérrez Aceves (SUPAUAQ), por su liderazgo; así como la participación activa de las bases trabajadoras en las asambleas, lo que permitió alcanzar acuerdos en un ambiente de respeto y legalidad. La amplia colaboración aseguró que las decisiones reflejaran la voluntad colectiva y fortalecieran nuestra vida universitaria.
Romper el tope salarial ha sido una práctica histórica de nuestra universidad.
En esta ocasión implicó un esfuerzo mayor, pero también reafirmó que la UAQ reconoce el trabajo cotidiano de su personal administrativo y académico. Son ellas y ellos quienes sostienen la docencia, la investigación, la extensión y cada servicio que brindamos a la sociedad queretana.
Hemos encontrado coincidencias; en el diálogo franco hemos construido acuerdos y, en el cuidado mutuo, la energía para seguir avanzando sin renunciar a nuestros principios. La grandeza de esta institución reside en su comunidad: en quienes la defienden, la fortalecen y en quienes todos los días la hacen posible.
Hoy confirmamos que cuando el diálogo guía nuestras decisiones, la universidad crece con armonía y solidez. Este acuerdo no solo representa un incremento salarial; simboliza confianza, madurez institucional y compromiso compartido. Seguiremos trabajando unidos, con responsabilidad, para que la UAQ continúe siendo ejemplo nacional de estabilidad, calidad y cohesión.